(Foto: cortesía)
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La psicología del tiempo es una rama de la psicología que estudia la influencia del tiempo en el comportamiento humano.

Pocas veces tenemos presente la importancia que tiene el concepto del tiempo en nosotros y cómo éste influye en cada decisión que tomamos. Sin darnos cuenta, tenemos una cierta inclinación hacia el pasado, el presente o el futuro.

Las personas situadas mentalmente en el pasado piensan: ¿En qué se parece esta situación a una experiencia pasada? De esa forma toman sus decisiones basadas en los recuerdos del pasado. Si sus recuerdos son negativos o positivos igualmente empañan las decisiones presentes. Piensan:” Como me fue mal ayer, me puede ir mal hoy”, o, por el contrario, se animan a tomar una decisión basándose en lo bien que resultó algo en el pasado.

Mientras que las personas orientadas al presente, hacen hincapié en el placer, en disfrutar la vida, en juntarse con amigos y pasarla bien. Son personas que tienden a los excesos y suelen consumir más alcohol o más comida. No tienen conductas preventivas, como cuidarse los dientes o ir a hacerse chequeos médicos. Están atentos a lo que desean sin tomar en cuenta las consecuencias futuras de sus acciones ni las experiencias pasadas.

En cambio, aquellos que están orientados al futuro, tienden a aplazar sus deseos en pos de su responsabilidades o metas. Para lograr lo que desean obtener en el futuro, sacrifican tiempo con sus familias, con sus amigos, tiempo para divertirse y para consentirse a sí mismos, para esas personas no existen los pasatiempos, duermen poco, trabajan mucho y se estresan con facilidad, afectando su salud en la mayoría de los casos.

Lo interesante a destacar es que cualquiera de estas tres perspectivas temporales en exceso, tiene más contras que cosas a favor.

Entonces, ¿cuál sería el mejor perfil temporal? La mezcla temporal óptima sería: traer del pasado lo mejor, disfrutar el presente sin excesos que perjudiquen nuestra salud mental y física y tener en cuenta que las acciones de hoy tienen resultados en el futuro y que debemos trabajar en el presente por nuestras metas, sin descuidar nuestros afectos, nuestro descanso y nuestra salud.

Aplicar esta perspectiva del tiempo ha ayudado a las personas a mantener una larga rehabilitación física, a combatir las adicciones, a evitar cuadros de estrés y a los adolescentes a tener una menor deserción en sus estudios.

Tratemos de identificar desde qué perspectiva del tiempo tomamos nuestras decisiones, porque sin darnos cuenta nos inclinados más hacia el pasado, el presente o el futuro y ello afecta directamente la forma en que vivimos.

Si nos hacemos más conscientes sobre la concepción que tenemos sobre el tiempo, podemos lograr la perspectiva adecuada y tomar mejores decisiones en nuestra vida.