El presidente fue abucheado en dos ocasiones este fin de semana (Foto: Especial)
El presidente fue abucheado en dos ocasiones este fin de semana (Foto: Especial)

Andrés Manuel López Obrador ha tenido un fin de semana más complicado de lo habitual, luego de haber recibido sus primeros abucheos en público desde que tomó posesión el pasado 1 de diciembre.  

En dos sucesos diferentes, en distintos estados del país, y uno después del otro, el presidente de México padeció las rechiflas de la población en su tercer mes de gobierno.

El primer incidente se dio en Acapulco, Guerrero, donde un grupo de mujeres lo recibió con fuertes protestas tras su arribó para la 82 convención bancaria, celebrada el 21 y 22 de marzo.

Al menos una decena de personas lo esperó afuera del Aeropuerto de la entidad para reclamar la cancelación de apoyos a estancias infantiles. Con pancartas que decían "No somos uno, no somos cien, somos estancias cuentanos bien", las mujeres protestaron por las políticas implementadas durante su administración en este sector. 

El segundo suceso ocurrió en la capital, durante la inauguración del estadio de los Diablos Rojos de la Liga Mexicana de béisbol, llevada a cabo el 23 de marzo.

Aunque en las elecciones presidenciales arrasó con las votaciones, y a pesar de que, según encuestas, mantiene una gran popularidad, el sábado fue recibido en el estadio con gritos de "fuera, fuera, fuera" al entrar a la grama del parque en compañía de la directora de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deportes, Ana Guevara, y de miembros de su equipo.

Los abucheos y rechiflas ocurrieron desde que el mandatario entró al campo. Y como respuesta apostó a que nadie lo parará en su carrera por cambiar el país.

López Obrador encabezó la ceremonia de inauguración del estadio de los Diablos Rojos (Foto: Cuartoscuro)
López Obrador encabezó la ceremonia de inauguración del estadio de los Diablos Rojos (Foto: Cuartoscuro)

"Me da mucho gusto inaugurar este extraordinario estadio de béisbol, no voy a hablar mucho porque hay algunos de la porra del equipo fifí, pero la mayoría de la gente está favor del cambio y a favor del rey de los deportes, el béisbol", comentó.

Vestido con un chamarra de los Diablos, el equipo profesional con más títulos en México en cualquier deporte,  López Obrador utilizó un lenguaje de este deporte para reiterar su lucha contra la oposición, que él llama "mafia del poder".

"Voy a controlar con recta de 95 millas y con curvas, vamos a seguir ponchando a los de la mafia del poder", señaló poco antes de subir al montículo y lanzar la pelota inaugural de un partido amistoso entre los Diablos y un equipo alterno de los Padres de San Diego de la Liga Mexicana de Béisbol.

El mandatario fue acompañado por el dueño del equipo escarlata, el empresario Alfredo Harp Helú, quien elogió la condición de deporte de equipo del béisbol y la comparó con la necesidad de trabajar en unión en el país.

Con información de EFE