Qué es la electromovilidad y cómo contribuye al cuidado del planeta

El cambio climático exige un compromiso individual y colectivo para participar en el cuidado del medio ambiente.

Compartir
Compartir articulo
Cumplir con los objetivos de reducir la huella de carbono se ha convertido en una premisa importante para Pepsico. (Cortesía)
Cumplir con los objetivos de reducir la huella de carbono se ha convertido en una premisa importante para Pepsico. (Cortesía)

Actualmente existe una tendencia global alineada con el desarrollo sustentable, el cual implica el uso responsable de los recursos naturales, así como la creación de sistemas que permitan el cuidado del medio ambiente y la garantía de su preservación.

Crear conciencia acerca de la importancia de sumarse a la agenda de desarrollo sustentable ha sido una premisa de activistas y organizaciones ambientalistas, las cuales no sólo hacen énfasis en las acciones individuales, sino en el compromiso colectivo por adoptar prácticas sustentables.

Es en este contexto que surge el concepto de la electromovilidad, Aquí una breve explicación:

¿Qué es?

A grandes rasgos, la electromovilidad se refiere al uso de vehículos propulsados por motores eléctricos, los cuales pueden ser alimentados a través de baterías recargables o de otras tecnologías como pilas de combustible de hidrógeno, con el objetivo de tener menores emisiones de gases contaminantes y efecto invernadero.

Es una pieza clave en las políticas de transición energética y cambio climático, ya que busca reducir la dependencia de los combustibles fósiles y mitigar el impacto ambiental del transporte.

Activistas piden recordar que nuestro planeta depende de las decisiones que tomemos hoy en relación con el cuidado del entorno y la conservación de los ecosistemas. (Freepik)
Activistas piden recordar que nuestro planeta depende de las decisiones que tomemos hoy en relación con el cuidado del entorno y la conservación de los ecosistemas. (Freepik)

¿Cómo ayuda el planeta?

La electromovilidad contribuye al cuidado del planeta de diversas maneras, estás son algunas de las más importantes:

  1. Reducción de emisiones de gases de efecto invernadero: Los vehículos eléctricos, al no quemar combustibles fósiles, emiten menos dióxido de carbono y otros gases contaminantes asociados al cambio climático.
  2. Eficiencia energética: Los motores eléctricos son más eficientes que los motores de combustión interna, transformando una mayor parte de la energía eléctrica en movimiento y reduciendo así el consumo energético.
  3. Fomento del uso de energías renovables: Los vehículos eléctricos pueden aprovechar la electricidad generada a partir de fuentes renovables como la solar, eólica o hidroeléctrica, lo cual impulsa una economía baja en carbono.
  4. Reducción de ruido: Los vehículos eléctricos generan menos ruido que los de combustión, lo que contribuye a entornos urbanos más tranquilos y menos estrés acústico.
  5. Mejora de la calidad del aire: Al reducir las emisiones de gases nocivos y partículas, la electromovilidad contribuye a una mejor calidad del aire en las ciudades, lo cual tiene un impacto positivo en la salud pública.
El uso de energías limpias se ha vuelto fundamental para contribuir al cuidado del medio ambiente. (Cortesía)
El uso de energías limpias se ha vuelto fundamental para contribuir al cuidado del medio ambiente. (Cortesía)

Estas contribuciones de la electromovilidad no sólo contribuyen a cuidar el planeta, sino que también se alinean con los esfuerzos globales para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París y de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

Los automóviles de uso personal y las bicicletas son los transportes más comunes pertenecientes a este sector, no obstante, la electromovilidad también incluye: motocicletas, autobuses, camiones y trenes eléctricos.

Organizaciones ambientalistas han hecho un llamado a gobiernos de todo el mundo, así como iniciativa privada para sumarse a la agenda de electromovilidad a través de regulaciones en el transporte público y uso de vehículos que cumplan con estas características para contribuir al cuidado del medio ambiente.

Empresas comprometidas

Son diversas las empresas que han decidido adoptar esta agenda y aprovechar las bondades que trae tanto al medio ambiente como al ecosistema empresarial. Una de ellas es PepsiCo México que de manera reciente puso en operación su agenda de electromovilidad, con la integración de 320 vehículos eléctricos en cinco de sus principales centros de distribución, así como la adquisición de un tractocamión eléctrico de Scania.

Las nuevas unidades eléctricas, desplegadas en Tlalpizáhuac, Naucalpan, Xalostoc, Tláhuac y Atizapán permitirán a PepsiCo México reducir aproximadamente 2,796 toneladas de CO2 anualmente. Estos esfuerzos coinciden con sus políticas de sostenibilidad y responsabilidad social empresarial, que buscan una menor dependencia de los combustibles fósiles, así como cumplir con su compromiso para reducir en 75% las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) para el año 2030.

Pepsico continua la expansión de su flota eléctrica de automóviles. (Cortesía)
Pepsico continua la expansión de su flota eléctrica de automóviles. (Cortesía)

La ampliación de la flota eléctrica va en consonancia con la utilización de combustibles alternativos y mejores prácticas de gestión de combustibles, según explicó Roberto Martínez, presidente de PepsiCo Alimentos México.

Además, la compañía tiene como meta para 2024 continuar la expansión de su flota eléctrica, lo que coincide con su planificada adhesión al Programa de Autorregulación Ambiental de la Secretaría del Medio Ambiente, incrementando el porcentaje de vehículos verdes en sus flotas anualmente.

Todas estas acciones, forman parte la estrategia denominada PepsiCo Positivo (pep+), la cual busca una transformación a largo plazo que se centra en tres pilares fundamentales: Agricultura positiva, Cadena de valor positiva y Elecciones positivas.

Esta estrategia se orienta también hacia lograr emisiones netas cero para 2040 y convertirse en una empresa Net Water Positive para 2030, compensando más agua de la que consume en áreas críticas de estrés hídrico.

Hasta el momento, la empresa ha logrado reducir en un 52% las emisiones de CO2 en sus plantas de manufactura y en un 30% las emisiones de GEI comparado con 2015, según su Reporte de Sustentabilidad Global 2022 de PepsiCo México.

Pepsico México forma parte de las empresas que han manifestado su compromiso con el medio ambiente y alineándose con las expectativas globales en cuanto a la lucha contra el cambio climático.