Pocos filmes han definido de forma más contundente a una era que Titanic, dirigido por el talentoso James Cameron y protagonizado por dos jóvenes, y en su momento prometedores actores, Kate Winslet y Leonardo DiCaprio. A dos décadas del estreno del drama con tintes románticos que llevó a la pantalla grande una de las historias más trágicas de la historia de la navegación, nuevos detalles salieron a la luz sobre la filmación de un ícono del cine.

Para celebrar el aniversario de la película producida en conjunto por Paramount Pictures y 20th Century Fox que logró ser nominada para 14 premios de la Academia, de los cuales, ganó 11 estatuillas, incluidos los de mejor película y mejor director, Titanic volverá a las salas de cine de los EEUU a partir del próximo viernes.

Dirigido, escrito y coproducido por Cameron, el film refleja su fascinación por los naufragios, algo que quedó demostrado, entre otras cosas, por el uso de imágenes reales capturadas de los restos del transatlántico tomadas a bordo del buque científico Akademik Mstislav Keldysh, lo que luego inspiró el largometraje más costoso de su era, con un presupuesto, exorbitante para la época, de 200 millones de dólares, además de recaudar hasta la fecha más de 2 mil millones de dólares, cifra solo superada por Avatar, del mismo director.

Pero ¿qué queda todavía por develar sobre una de las películas más significativas de la historia del cine? Al parecer, mucho. Una de las anécdotas más recordadas está relacionada con el servicio de catering y un episodio que terminó llevando a 80 miembros de la producción a una sala de emergencias. Aparentemente, alguien, al día de hoy no identificado, había mezclado la droga PCP en una sopa que sería consumida por gran parte de los técnicos y miembros del equipo liderado por Cameron.

El potente narcótico, catalogado por la DEA como un "anestésico disociativo", hizo que tanto el propio Cameron como Bill Paxton, uno de los protagonistas, tuvieran que tomar una especie de carbón licuado para poder absorber rápidamente las toxinas de su organismo. Más allá de lo maquiavélico del ataque, tanto Winslet como DiCaprio evitaron ser víctimas, dado que no habían consumido el caldo contaminado.

Otra de las historias jamás develadas involucra a Gloria Stuart, la entrañable actriz fallecida en 2010 que interpretó a la Rose anciana con más de 80 años. La mujer de penetrantes ojos celestes solía llamar a Cameron "Herr Director", haciendo alusión a su estilo cuasimilitar, que le recordaba a un general alemán.

Fue su nieto, Benjamin Stuart Thompson, quien recordó una de las anécdotas más adorables de su abuela mientras participó de Titanic: "Ella acababa de grabar la escena en la que se trepa al pasamanos del barco para arrojar el diamante al mar, cuando Cameron le preguntó acerca de su pedicure terminada con esmalte rojo brillante". Asustada, Stuart intentó explicar el error, a lo que Cameron contestó, para su sorpresa: "No importa, creo que me encanta".

Billy Zane, otro de los protagonistas, que interpretó a Cal, el malvado y acaudalado prometido de Rose, recordó una insólita práctica muy difundida durante la filmación, asociada a la peculiar historia del naufragio más famoso de la historia. Para preservar a los actores de las bajas temperaturas a las que debían someterse para filmar en el agua, a 12 ºC, escenas que se llevaron adelante en un enorme tanque ubicado en México, la producción colocó tinas de agua caliente para que pudieran recuperarse entre las tomas.

"Se convirtió en algo común meterse en una bañadera en smoking, mientras comíamos un hot dog de la forma más natural del mundo", manifestó el actor al periódico New York Post. Recordó, también, otra escena en la que debía desatar su furia sobre Rose al arrojar al suelo el desayuno que se había dispuesto en la terraza de su suite.

"Creo que Kate solo tenía dos vestidos para esa escena, por lo que tenía que tener mucho cuidado de no salpicar ninguna bebida o mancharla con comida. Luego de siete tomas, creo que solo la manché con una gota de jugo en uno de los vestidos", relató.

A pesar de que transcurrieron 20 años, muchos todavía se preguntan por qué Rose no le permitió a Jack subirse a la puerta que flotaba en el mar y así intentar sobrevivir juntos al naufragio. Probablemente cansado de dar explicaciones al respecto, Cameron argumentó que simplemente, tal como estaba escrito en el guión, el personaje encarnado por DiCaprio debía morir. "Así de simple", indicó a Vanity Fair el director, que asegura tener en mente filmar nuevas historias sobre Avatar y Terminator.

Sin embargo, muy probablemente existan millones de fanáticos de una de las historias de amor más cautivantes de la pantalla grande, que aún al día de hoy no logran asimilar el trágico final de una de las escenas más recordadas de la historia del cine.

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