En esta foto de archivo del 19 de julio de 2018, el presidente nicaragüense Daniel Ortega llega a una concentración para conmemorar el 39 aniversario de la victoria sandinista que derrocó a la dictadura de Somoza, en Managua, Nicaragua (AP)
En esta foto de archivo del 19 de julio de 2018, el presidente nicaragüense Daniel Ortega llega a una concentración para conmemorar el 39 aniversario de la victoria sandinista que derrocó a la dictadura de Somoza, en Managua, Nicaragua (AP)

La Embajada de Estados Unidos en Nicaragua alertó este viernes a sus ciudadanos para que eviten una fiesta sandinista que será encabezada este sábado por el presidente del país, Daniel Ortega.

En una declaración, la delegación estadounidense instó a sus ciudadanos residentes en Nicaragua a evitar la carretera que conduce de Managua a Masaya, "debido a la procesión anual de repliegue" del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

El Gobierno de Nicaragua convocó para mañana a conmemorar el 40 aniversario del histórico "Repliegue Táctico" de los guerrilleros sandinistas, que está previsto salir a las 10:00 horas (16:00 GMT) de la Plaza de Las Victorias y terminar con un mitin en Masaya, 28 kilómetros al sureste de Managua.

La embajada estadounidense advirtió que se espera congestión de tráfico, cierre de intersecciones y gran presencia policial.

Por tanto, ordenó a sus ciudadanos no usar los hoteles Hilton o Intercontinental, en Managua, debido a una posible reunión de los participantes de la procesión en las cercanías de la Plaza de Las Victorias, centro de la capital.

La delegación diplomática aconsejó evitar las manifestaciones y abandonar el área inmediatamente si se encuentra inesperadamente cerca de grandes reuniones o protestas y no participar en demostraciones.

Recordó que los extranjeros, incluidos los de doble nacionalidad estadounidense y nicaragüense, corren el riesgo de ser arrestados o expulsados si participan en protestas.

El Departamento de Estado mantiene una aviso de viaje que insta a los estadounidenses a reconsiderar su viaje a Nicaragua debido a disturbios civiles, delitos violentos y disponibilidad limitada de atención médica.

Simpatizantes del gobierno de Ortega en Managua, Nicaragua, el 19 de julio de 2018 (REUTERS/Oswaldo Rivas)
Simpatizantes del gobierno de Ortega en Managua, Nicaragua, el 19 de julio de 2018 (REUTERS/Oswaldo Rivas)

Ortega encabezará la celebración del 40 aniversario del repliegue que los guerrilleros sandinistas realizaron hacia Masaya antes de derrocar al gobierno de Anastasio Somoza Debayle.

El año pasado, en el marco de la crisis sociopolítica que vive el país desde abril de 2018, el presidente Ortega concluyó por primera vez esa actividad conmemorativa en una estación policial y no en la comunidad indígena de Monimbó, que se encontraba en rebeldía.

Fue la primera vez, desde 1980, que Ortega no llegó hasta la rebelde comunidad indígena de Monimbó, en Masaya, porque los pobladores que se mantenían atrincherados en barricadas prometieron no dejar entrar al mandatario, a quien tildan de "dictador".

Cuatro días después, policías y simpatizantes sandinistas, la mayoría encapuchados, se tomaron por la fuerza de las armas la ciudad de Masaya, tras un intenso ataque de más de siete horas sobre Monimbó, que dejó al menos 3 muertos según organismos humanitarios.

Masaya se erigió como símbolo del levantamiento popular, que comenzó el 18 de abril del año pasado, contra el Gobierno de Ortega y el barrio indígena de Monimbó se declaró el 18 de junio de 2018 territorio libre "del dictador", en alusión al jefe del Estado.

La celebración del repliegue conmemora una acción táctica que comenzó el 27 de junio de 1979 cuando media Nicaragua estaba en plena insurrección popular y los guerrilleros que coordinaban a las masas en Managua tuvieron que retirarse acompañados por unos 5.000 civiles ante la imposibilidad de derrocar en ese momento a Anastasio Somoza.

Los mandos del FSLN tomaron la decisión de mover sus tropas hasta Masaya para proteger la vida de combatientes y civiles, y desde allí tomar el impulso definitivo que les llevaría al poder.

Por eso, desde 1980 el FSLN decidió conmemorar la acción militar en la que cerca de un centenar de personas murieron.

Desde abril de 2018 Nicaragua vive una crisis sociopolítica que ha dejado al menos 326 muertos, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), aunque organismos locales elevan la cifra a 595 y el Gobierno reconoce 200.

Con información de EFE

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