Por qué el ADN del perezoso de dos dedos cambió lo que se sabía sobre el metabolismo mamífero

La investigación internacional identifica mecanismos evolutivos que abren nuevas vías en la búsqueda de terapias médicas y el análisis de la eficiencia biológica humana

Google icon
El ADN de los perezosos permitió identificar los mecanismos genéticos que explican su metabolismo lento, el más bajo documentado entre los mamíferos - (Imagen Ilustrativa Infobae)

La respuesta a por qué los perezosos se mueven tan despacio está en su ADN. Un equipo internacional del Wellcome Trust Sanger Institute (WTSI), junto a investigadores del Leibniz Institute for Zoo and Wildlife Research de Berlín y el Hospital Sírio Libanês de Brasil, identificó los mecanismos genéticos que explican el metabolismo más lento documentado entre los mamíferos.

El hallazgo, publicado en BMC Biology, resuelve uno de los misterios más debatidos de la biología animal y abre perspectivas concretas para la investigación médica sobre enfermedades metabólicas y envejecimiento.

El perezoso de dos dedos gasta menos de la mitad de la energía que se esperaría para un mamífero de su tamaño. Durante décadas, esa cifra intrigó a los científicos. La secuenciación completa de su genoma con resolución cromosómica reveló la causa: una concentración extraordinaria de elementos transponibles, segmentos de ADN capaces de copiarse a sí mismos y desplazarse dentro del material genético.

PUBLICIDAD

En los humanos, la gran mayoría de estos fragmentos —conocidos informalmente como “genes saltarines”— permanece inactiva. En el perezoso, versiones activas de estos elementos llevan unos 30 millones de años funcionando sin interrupción.

La secuenciación completa del genoma del perezoso de dos dedos reveló una concentración extraordinaria de elementos transponibles, conocidos como genes saltarines - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una explosión genética hace 30 millones de años

El análisis del WTSI identificó más de 15.800 retrocopias y una cantidad elevada de retrotransposones LINE1 en el genoma del perezoso de dos dedos, cifras que superan ampliamente las de cualquier otro mamífero estudiado hasta la fecha.

Al comparar los resultados con sus parientes más cercanos —el armadillo y el oso hormiguero, los otros integrantes del superorden Xenarthra—, el equipo determinó que esta proliferación de elementos móviles es exclusiva de los perezosos: surgió tras una explosión evolutiva en su linaje ancestral y no se replica en ninguna de las otras especies del grupo.

PUBLICIDAD

Más del 49% de esas retrocopias están activas en distintos tejidos del animal, un porcentaje sin precedentes entre los mamíferos analizados. Con una longitud media superior a los 1.100 nucleótidos, estas secuencias se expresan en órganos clave: hígado, sangre y cerebro.

Genes móviles que regulan la energía celular

Lo que convierte a este hallazgo en algo más que una curiosidad evolutiva es la función concreta de esos elementos. El análisis funcional del WTSI mostró que las retrocopias del perezoso se concentran en genes vinculados a la biogénesis mitocondrial, la producción de energía celular y el control del ciclo celular. Las mitocondrias son las estructuras que generan el combustible que usan las células; regularlas a la baja equivale a poner el organismo en modo de ahorro permanente.

La secuenciación completa del genoma del perezoso de dos dedos reveló una concentración extraordinaria de elementos transponibles, conocidos como genes saltarines - (Imagen Ilustrativa Infobae)

El equipo identificó 38 retrocopias con señales claras de “domesticación”: secuencias que, lejos de ser residuos inertes, adquirieron funciones biológicas y fueron conservadas por la selección natural a lo largo de millones de años. Participan en la protección antioxidante, el metabolismo de lípidos y la síntesis eficiente de proteínas, factores que contribuyen tanto al ahorro energético como a la longevidad del animal.

“La evolución ya efectuó miles de millones de experimentos. Al estudiar animales inusuales como el perezoso, a veces descubrimos soluciones biológicas que los humanos no desarrollamos”, señaló Marcela Uliano-Silva, especialista en bioinformática del WTSI, en declaraciones recogidas por Phys.org.

Un animal que desafía las reglas de los mamíferos

Los perezosos llevan 65,5 millones de años sobre la Tierra. Son arborícolas, nadan con destreza cuando buscan pareja y toleran fluctuaciones de temperatura corporal de hasta 5 ℃ (41 ℉), algo inusual en mamíferos de sangre caliente. Su linaje incluye a los gigantescos perezosos terrestres ya extintos, y hoy se divide en dos grupos: los de dos dedos y los de tres dedos.

Lo que el nuevo estudio revela es que esa capacidad de vivir al límite energético no es un accidente ni una debilidad: es el resultado de una arquitectura genética construida durante decenas de millones de años. El perezoso posee sistemas de respaldo que compensan la relajación de sus mitocondrias, un equilibrio que le permite mantener funciones vitales con el mínimo gasto posible sin deteriorar su salud.

El equipo identificó 38 retrocopias domesticadas que participan en la protección antioxidante, el metabolismo de lípidos y la síntesis de proteínas, asociadas a la longevidad del perezoso - (AP Foto/Bruna Prado)

Camila Mazzoni, del Leibniz Institute, subrayó que estos sistemas de respaldo ofrecen modelos de tolerancia metabólica que la ciencia apenas comienza a descifrar.

De la selva a la medicina

Las implicaciones del descubrimiento trascienden la biología evolutiva. Pedro Galante, director del Hospital Sírio Libanês, apuntó que las líneas celulares derivadas de perezoso podrían convertirse en un modelo natural para estudiar cómo los organismos gestionan estados de baja energía y qué ocurre cuando ese equilibrio falla.

“Si bien se requiere más investigación, las líneas celulares de perezoso podrían ofrecer un modelo natural sobre cómo los organismos gestionan estados energéticos bajos y qué falla en situaciones de enfermedad”, declaró Galante en el marco del estudio publicado en BMC Biology.

Entre las áreas de aplicación que los investigadores mencionan figuran la preservación de tejidos, la medicina intensiva, las enfermedades neurodegenerativas, la diabetes y los desafíos fisiológicos de las misiones espaciales prolongadas.

El próximo paso del equipo es llevar los hallazgos al laboratorio: experimentos en cultivos celulares para validar la función de estos genes y medir su influencia en procesos biológicos específicos.

Más Noticias

Una mujer prehistórica, huesos como herramientas y un cráneo vacío: el ritual funerario que desconcertó a los arqueólogos en Escocia

El análisis de ADN antiguo e isótopos confirmó que la difunta enterrada en Loch Borralie era familiar del niño hallado junto a ella. Ambos provenían de una región distinta al lugar donde fueron sepultados

Cómo un residuo cotidiano se convirtió en la principal barrera para la aviación sustentable

Un estudio de la Universidad Estatal de Washington revela que la industria aérea enfrenta un obstáculo inesperado que ninguna política energética actual tiene previsto resolver antes de 2030

Cómo la contaminación climática triplicó en cincuenta años la frecuencia de las inundaciones costeras extremas

Un estudio publicado en Science Advances analizó datos de mareógrafos de todo el mundo y confirmó que el cambio climático de origen humano explica casi el 60% de los días con niveles de agua críticos registrados entre 2000 y 2018

La migración global casi se triplicó en 20 años: el dato que cambia el mapa del mundo

Un estudio internacional basado en inteligencia artificial mostró que los cruces de frontera crecieron de 13 millones por año en los 2000 a más de 35 millones en la actualidad. El análisis ubicó al Golfo Pérsico como principal destino y detectó descensos temporales durante la crisis financiera de 2008-2009 y la pandemia de Covid-19

Obesidad infantil: un estudio en The Lancet evaluó el impacto del etiquetado frontal de alimentos en Chile

La investigación evaluó la norma que combinó etiquetas de advertencia, restricciones en escuelas y límites a la publicidad dirigida a menores, y sus efectos se midieron en más de 300.000 escolares. Es la primera vez que una estrategia integral de ese tipo demuestra buenos resultados a escala nacional