Seis planetas que orbitan en perfecta sintonía alrededor de una estrella podrían ayudar a resolver el rompecabezas cósmico

Investigadores advirtieron que ningún evento caótico como un impacto gigantesco ha perturbado sus órbitas

Los seis planetas del sistema HD 110067 crean juntos un patrón geométrico fascinante debido a su cadena de resonancia (Thibaut Roger/NCCR PlanetS)
Los seis planetas del sistema HD 110067 crean juntos un patrón geométrico fascinante debido a su cadena de resonancia (Thibaut Roger/NCCR PlanetS)
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Astrónomos han descubierto un raro sistema solar en perfecta sintonía de seis planetas que se desplazan como una gran orquesta cósmica no afectada por fuerzas externas desde su nacimiento hace miles de millones de años.

El hallazgo, anunciado este miércoles, puede ayudar a explicar cómo surgieron los sistemas solares en la Vía Láctea. Este se encuentra a 100 años luz de la Tierra en la constelación Cabellera de Berenice. Un año luz equivale a 9,33 billones de kilómetros.

Un par de satélites buscadores de planetas —el Tess de la NASA y el Keops de la Agencia Espacial Europea— trabajaron juntos en las observaciones.

Ninguno de los planetas se encuentra dentro de la llamada zona habitable de la estrella, lo cual significa que hay escasa o nula posibilidad de vida tal como la conocemos.

“Tenemos un blanco de oro” para la comparación, dijo Adrien Leleu, de la Universidad de Ginebra, miembro de un equipo internacional que publicó los resultados en la revista Nature.

La estrella, llamada HD 110067, podría tener más planetas. Los seis hallados hasta el momento tienen entre dos y tres veces el tamaño de la Tierra, y su densidad es similar a la de los gigantes gaseosos de nuestro sistema solar. Sus órbitas son de nueve a 54 días, lo cual significa que están más próximos a su estrella que Venus al Sol, lo que los vuelve excesivamente calurosos.

Como planetas gaseosos, se cree que tienen núcleos sólidos de piedra, metal o hielo envueltos en gruesas capas de hidrógeno, según los científicos. Se necesitan más observaciones para determinar la composición de sus atmósferas.

Este sistema solar es singular porque los seis planetas se desplazan como una sinfonía perfectamente sincronizada. Es lo que se llama en términos técnicos una resonancia, “muy precisa, muy ordenada”, dijo el coautor Enric Palle, del Instituto de Astrofísica de las Islas Canarias.

El planeta interior completa tres órbitas por cada dos de su vecino más próximo. Lo mismo sucede con el segundo y el tercero, y con el tercero y el cuarto.

Los dos planetas exteriores completan sus órbitas en 41 y 54,7 días, lo que significa cuatro órbitas por cada tres. El planeta más interior completa seis órbitas en exactamente el mismo tiempo en que el más exterior completa una.

La ilustración muestra el movimiento orbital de seis planetas descubiertos orbitando la estrella HD110067 ubicada a unos 100 años luz de la Tierra. Todos los planetas son de un tipo llamado 'subneptunos', que tienen diámetros entre 2 y 3 veces el de la Tierra (REUTERS)
La ilustración muestra el movimiento orbital de seis planetas descubiertos orbitando la estrella HD110067 ubicada a unos 100 años luz de la Tierra. Todos los planetas son de un tipo llamado 'subneptunos', que tienen diámetros entre 2 y 3 veces el de la Tierra (REUTERS)

Se cree que todos los sistemas solares, incluido el nuestro, comenzaron así, según los científicos. Pero se calcula que apenas uno de cada 100 conservaron esa sincronización, y el nuestro no es uno de ellos. Los planetas gigantes pueden provocar trastornos, lo mismo que los bombardeos de meteoros, los encuentros cercanos con estrellas vecinas y otras perturbaciones.

Los astrónomos conocen entre 40 y 50 sistemas solares en sintonía, pero ninguno tiene tantos planetas ni una estrella tan brillante como este, dijo Palle.

Hugh Osborn, de la Universidad de Berna, que formó parte del equipo, dijo que estaba “estupefacto y encantado” cuando los períodos orbitales de los planetas de este sistema revelaron ser próximos a lo pronosticado por los científicos. “Quedé totalmente boquiabierto”, dijo. “Fue un momento muy agradable”.

Un rompecabezas cósmico

Por otra parte, los investigadores remarcaron la importancia respecto a que los seis planetas tienen sus órbitas sincronizadas sin cambios desde que se formaron hace unos 4.000 millones de años. Eso indica que ningún evento caótico como un impacto gigantesco ha perturbado sus órbitas.

“El aspecto de la resonancia es realmente interesante, en parte por su belleza matemática”, dijo Osborn. “La clave de este sistema es su potencial para descubrir los secretos de estos misteriosos planetas subneptuno, de los que sabemos tan poco”, añadió Osborn. “Estos definitivamente no son planetas similares a la Tierra”.

Los “subneptunos” son el tipo de planeta más común observado en la Vía Láctea: dos o tres veces el diámetro de la Tierra pero más pequeños que Neptuno y orbitan más cerca de sus estrellas que Mercurio, el planeta más interno del Sistema Solar. Se han descubierto cientos de subneptunos.

Esta imagen provista por NASA muestra una reproducción artística del telescopio Tess (NASA via AP)
Esta imagen provista por NASA muestra una reproducción artística del telescopio Tess (NASA via AP)

“De qué están hechos estos subneptunos es un tema activo de investigación en el campo, ya que existen múltiples combinaciones de roca, agua y composición atmosférica que pueden reproducir las propiedades generales (masa, radio y densidad) de los planetas”, dijo el astrónomo Rafael Luque, investigador de la Universidad de Chicago y autor principal del estudio.

Los investigadores esperan que el Telescopio Espacial James Webb (JWST), que entró en funcionamiento el año pasado, pueda proporcionar respuestas sobre estos seis planetas y los subneptunos en general. “La habitabilidad potencial de los subneptunos también es un tema activo de investigación en el campo y se esperan resultados prometedores en este frente provenientes del JWST, probablemente de este mismo sistema planetario”, dijo Luque.

(Con información de AP y Reuters)

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