Al más puro estilo de las películas del viejo oeste norteamericano, un grupo armado montado en camionetas especialmente habilitadas atracó la madrugada de este miércoles un tren del Ferrocarril de Antofagasta (FCAB) cargado con cobre proveniente de Calama, logrando llevarse tres paquetes con cátodos del preciado mineral.
El asalto ocurrió en las afuera de la estación Los Vientos, en la comuna de Mejillones (1.400 kms al norte de Santiago), cuando el grupo aún indeterminado de bandidos aprovechó que una operadora descendió de la máquina a fin de efectuar una maniobra, para reducirla bajo amenazas y proceder a descargar el botín.
Según información entregada por la empresa, la banda estaba altamente organizada y utilizaron vehículos adaptados especialmente para maniobrar a alta velocidad en zonas desérticas, con capacidad además para transportar grandes volúmenes de carga, asunto que da cuenta de un cambio en la dinámica delictual y un mayor grado de sofisticación.
“Punto de inflexión”
Desde la FCAB detallaron que la trabajadora afectada se encuentra ilesa y contenida gracias a los protocolos internos de contención y acompañamiento, que la denuncia ya fue hecha ante las autoridades policiales correspondientes y que la investigación para encontrar a los responsables ya está en curso.
Sin embargo, el gerente General de la compañía, David Fernández, aseguró taxativo que este último atraco deja en claro que “esto ha dejado de ser solo un problema operativo: hoy estamos frente a hechos que amenazan directamente a las personas”.
“El nivel de violencia que hemos observado, particularmente la intimidación a una operadora, marca un punto de inflexión. Necesitamos una respuesta urgente, coordinada y con la máxima rigurosidad por parte de las autoridades”, cerró Fernández.
Así las cosas, Ferrocarril de Antofagasta reiteró su compromiso de fortalecer sus medidas de seguridad y monitoreo en la operación ferroviaria, así como su coordinación con las autoridades competentes.