El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció que analiza responder con “reciprocidad” a la expulsión de un agregado policial brasileño por parte de Estados Unidos, en medio de un aumento de las tensiones entre Brasilia y Washington.
Según medios brasileños, el comisario Marcelo Ivo, enlace de la Policía Federal de Brasil en Miami, participó en la detención de Alexandre Ramagem, ex jefe de inteligencia del ex presidente Jair Bolsonaro y prófugo de la justicia brasileña tras ser condenado por golpismo.
Tras ser arrestado por la agencia de inmigración ICE, Ramagem fue liberado dos días después por autoridades estadounidenses.
Lula declaró a periodistas en Hannover, Alemania, durante su gira por Europa: “Si hubo un abuso estadounidense con relación a nuestro policía, nosotros vamos a hacer reciprocidad con los (policías) de ellos en Brasil”.
“No podemos aceptar esa injerencia, ese abuso de autoridad, que algunos personajes estadounidenses quieren tener con Brasil”, añadió.
La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado publicó en X que solicitó a un funcionario brasileño que “deje nuestra nación” por intentar “manipular nuestro sistema de inmigración para (...) prolongar cazas de brujas políticas en territorio de Estados Unidos”, sin mencionar el nombre de Ivo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump utilizó el año pasado la expresión “caza de brujas” para referirse al juicio en la corte suprema brasileña que condenó a Bolsonaro, Ramagem y otros ex funcionarios por el intento de golpe de Estado en 2022, tras la derrota electoral frente a Lula.
Bolsonaro cumple arresto domiciliario, mientras que Ramagem huyó de Brasil en septiembre y se estableció en Estados Unidos.
Los aliados de Ramagem atribuyeron su rápida liberación a supuestas gestiones del presidente Trump.
Eduardo Bolsonaro, hijo del ex presidente y también residente en Estados Unidos, escribió en X: “Agradezco principalmente al presidente Donald Trump y al secretario Marco Rubio por la sensibilidad en tratar el caso de este verdadero héroe nacional”.
El gobierno de Lula rechaza lo que considera “injerencias” de la administración Trump para favorecer a aliados bolsonaristas.
El presidente estadounidense llegó a imponer aranceles comerciales punitivos a Brasil en represalia por el juicio a Bolsonaro, aunque luego los retiró parcialmente.
Lula buscará la reelección en las presidenciales de octubre, en las que enfrentará al senador Flávio Bolsonaro, hijo del ex mandatario.