El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, confirmó que su actual vicepresidente, Geraldo Alckmin, será nuevamente su compañero de fórmula en las elecciones presidenciales previstas para octubre de este año, en un contexto donde las encuestas registran un empate técnico entre él y su principal adversario, Flávio Bolsonaro.
Las últimas encuestas reflejan un escenario de empate entre ambos candidatos, con Lula alcanzando el 46% de las intenciones de voto y Flávio Bolsonaro el 43%, cifras dentro del margen de error.
En diciembre, Lula mantenía una ventaja de 15 puntos, pero la tendencia reciente indica una recuperación de su oponente. El actual jefe de Estado y el senador Flávio Bolsonaro, hijo del exmandatario Jair Bolsonaro, protagonizan una contienda cada vez más reñida.
La fórmula presidencial se mantiene igual a la que triunfó en 2022, cuando Lula y Alckmin unieron fuerzas para vencer al entonces presidente Jair Bolsonaro.
En esa elección, la incorporación de Alckmin, dirigente de centroderecha y exgobernador de São Paulo, fue interpretada como una estrategia para ampliar la base electoral de Lula y captar votos del centro político.
Alckmin aportó su experiencia de gestión y su perfil moderado, considerados elementos clave para la victoria del líder del Partido de los Trabajadores (PT).
Su trayectoria en la política brasileña es extensa. Médico de profesión, fue gobernador de São Paulo en cuatro oportunidades, además de ocupar cargos de alcalde y diputado. Alckmin fue candidato presidencial por el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) en 2006 y 2018.
En la elección de 2006 enfrentó a Lula y perdió en segunda vuelta, obteniendo el 39% frente al 61% del actual presidente. Su candidatura de 2018 no prosperó, y la disputa se resolvió entre Jair Bolsonaro y Fernando Haddad, representante del PT.
Además de su rol como vicepresidente, Alckmin dirigió el Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, donde gestionó negociaciones comerciales relevantes.
En el plano internacional, Alckmin participó en la negociación del acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea, que busca fortalecer los lazos comerciales entre Sudamérica y Europa.
Durante la reunión en la que oficializó el regreso de Alckmin como compañero de fórmula, Lula evocó el inicio de su carrera sindical para ilustrar la longevidad de su vida política. Recordó que en 1978 fue reelecto como dirigente del sindicato de metalúrgicos y prometió a su familia que sería su último mandato, una promesa que, bromeó, nunca cumplió.
La normativa electoral en Brasil exige que los ministros que aspiren a cargos públicos abandonen sus funciones antes del 4 de abril, motivo por el cual Alckmin dejará el gabinete.
Esta medida no afecta su permanencia como vicepresidente, cargo que mantendrá hasta la celebración de los comicios.
(Con información de AFP, AP y Europa Press)