La carta que publicó la hermana de la joven uruguaya secuestrada por Hamas: “Espero el día que pueda sonreír”

Hace 50 días que Shira Goren Horovitz aguarda la liberación de su hermana Shani, una de las rehenes del grupo terrorista

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Los tres hermanos Goren Horovitz, Ami, Shani y Shira (Semanario Hebreo)
Los tres hermanos Goren Horovitz, Ami, Shani y Shira (Semanario Hebreo)

(Desde Montevideo, Uruguay) - Desde que el 7 de octubre Shani Goren Horovitz fue secuestrada por Hamás, la rutina de su hermana Shira se ha convertido en estar pendiente casi todo el tiempo de las noticias que le puedan llegar. Cuando intenta dormir, su sueño se ve interrumpido al poco rato: se despierta alerta, pensando qué le puede estar pasando a su ser querido. Todo el resto que le pueda suceder en el día directamente no le interesa.

A 50 días del secuestro de su hermana, Shira Goren escribió una carta, publicada por El País, titulada El corazón se rompe una y otra vez, tengo esperanza, sigo esperándote. Shani Goren es una israelí nieta de uruguayos a quien el gobierno de Luis Lacalle Pou le otorgó la nacionalidad después de ser secuestrada.

“En el último mes y medio no he podido dormir. A lo largo de la noche compruebo varias veces si alguien me ha enviado mensajes de texto o me ha llamado. No me permito perder ninguna llamada de un número desconocido. No debo perderme nada, no me permito dormir más de una hora y media, me despierto con pánico y alerta”, comienza expresado Goren en la carta.

Sus conversaciones más difíciles muchas veces llegan a la noche, o entrada la madrugada. Días atrás, a la hora 02.18, se enteró que su hermana no estaba en la lista con los nombres de los próximos rehenes que serían liberados.

Shani Goren, una de las secuestradas por Hamas, junto a parte de su familia (Semanario Hebreo)
Shani Goren, una de las secuestradas por Hamas, junto a parte de su familia (Semanario Hebreo)

“Después de cada conversación, inmediatamente actualizo a mi hermano, mis padres, y los amigos más cercanos. Les rompo el corazón una y otra vez. Luego lloro, hasta que se me cierran los ojos. Vuelvo a la rutina, entredormida, comprobando los mensajes y llamadas”, continúa Goren.

Cada día, Goren se tiene que colocar una especie de máscara para hacer de cuenta que lleva una rutina normal. Cuenta que abre los ojos, mira el sol, se lava los dientes, se ducha, hasta que, en algún momento, se da cuenta de la realidad: “Me encuentro con la pesadilla más grande y temida”. Ya son más de 50 días, cuenta, en los que su comida no tiene sabor y las cosas no tienen olor.

“Y no hay nada que realmente me interese o me llame la atención. Así y todo, el sol sigue saliendo y me obliga a ser funcional. Espero ansiosamente el día en que pueda sonreír de todo corazón, disfrutar de una hermosa puesta de sol. Que me interese cuando me hablan. Especialmente espero el día que pueda levantarme por la mañana con ganas de empezar un nuevo día”, agrega.

Shani Goren, una rehén de Hamas, de visita en Yafo, Tel Aviv (Semanario Hebrero)
Shani Goren, una rehén de Hamas, de visita en Yafo, Tel Aviv (Semanario Hebrero)

Luego, en el fragmento final de la carta, Goren se refiere directamente a su hermana: “Shani querida, ni siquiera sabes que sobreviví, que estoy viva. Ni siquiera lo sabes. Tampoco sabes lo que sufro cada día, pero sigo trabajando, sigo porque todavía tengo esperanza. Solo porque te espero. Solo porque ansío que vuelvas. Porque quiero que vuelvan todos, con toda el alma, cada vez que respiro”, finaliza.

Shani y Shira Goren estaban en el kibutz Nor Oz, en Israel, cuando Hamás atacó el lugar. “Shani tenía mucho miedo, yo también estaba temblando, no sabíamos qué hacer”, contó su hermana en una entrevista con el Semanario Hebreo. El grupo terrorista ingresó a su casa, pero no lograron que ella deje el refugio.

El video difundido en las redes de Hamas, que muestra a Shani Goren secuestrada junto a otros civiles (Semanario Hebreo)

En otra vivienda cercana, Shani hablaba por teléfono con su cuñada cuando la conversación de golpe se interrumpió por gritos en árabes, el sonido de disparos y su llanto.

Dos semanas después, el gobierno de Lacalle Pou reconoció a la rehén como ciudadana uruguaya y pidió su liberación. Este martes, la Cancillería de Uruguay expresó su “satisfacción” por la liberación del primer grupo de rehenes tras el acuerdo entre el gobierno de Israel y Hamas.

“Desafortunadamente, nuestra compatriota Shani Goren no se encuentra entre las personas que han sido liberadas”, dice el comunicado difundido por el Ministerio de Relaciones Exteriores.

La Cancillería informó que continuará con las gestiones con los países y organizaciones para que la liberación se concrete.