Ecuador: la declararon muerta, estuvo 4 horas en un ataúd y cuando la iban a velar descubrieron que vivía

Ocurrió en Babahoyo, a 70 kilómetros de Guayaquil. La mujer había tenido un accidente cerebrovascular. Las autoridades de salud investigarán qué sucedió

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Los familiares de Bella Montoya se percataron de que respiraba cuando estaba por comenzar el velorio
Los familiares de Bella Montoya se percataron de que respiraba cuando estaba por comenzar el velorio

Bella Montoya ingresó a un hospital público donde le diagnosticaron un accidente cerebrovascular. Mientras era atendida por el personal de salud, la mujer sufrió un paro cardiaco. Al no responder a las maniobras de reanimación el médico declaró su deceso. Los familiares de Montoya empezaron con los trámites para el funeral. Hasta entonces solo había el dolor de la pérdida. Sin embargo, luego de varias horas de estar en el ataúd y cuando los familiares se preparaban para cambiar de ropa a Montoya, se percataron que estaba respirando.

El hijo de Bella Montoya, Gilber Balberán, contó a los medios locales que el pasado viernes, 9 de junio, ingresó su madre al hospital a las 9 de la mañana. Al mediodía, un médico dijo a los familiares que la mujer había fallecido. Balberán dijo que a las 14 logró conseguir el ataúd para su madre y que ella permaneció allí hasta las 18 aproximadamente: “Mi mamá estuvo todo ese tiempo con la caja tapada. Cuando llevamos el ataúd a la casa donde se iba a realizar el velorio, yo escuchaba como un ruido desde el interior del ataúd, y al abrirlo vi a mi mami que movía su mano”, relató Gilbert, según se recoge en El Universo.

Aunque los familiares de Montoya consideran que sucedió un milagro, también han iniciado acciones legales en contra del Hospital Martín Icaza de Babahoyo, en el litoral ecuatoriano y a 72 kilómetros de Guayaquil, pues no se imaginan qué hubiese sucedido si, por alguna razón, enterraban a la mujer. Consideran que hubo negligencia médica en este caso.

La Coordinación Zonal de Salud 5 del Ministerio de Salud del Ecuador emitió la noche del domingo un comunicado. En el boletín, las autoridades públicas han asegurado que “para analizar este caso a profundidad, el Ministerio de Salud Pública, en coordinación con la Agencia de Aseguramiento de la Calidad de los Servicios de Salud, conformó un comité técnico nacional e iniciará una auditoría médica para establecer responsabilidades ante la supuesta confirmación de la muerte” de Bella Montoya.

Además, informaron que la mujer se encuentra hospitalizada e intubada con diagnóstico reservado en la Unidad de Cuidados Intensivos del mismo hospital.

Los familiares de Montoya iniciarán una denuncia por negligencia médica y presentarán como evidencia el certificado de defunción entregado por el hospital, además del video del momento en que la adulta mayor volvió a la vida. Asimismo, realizan trámites en el Registro Civil pues deben restablecer el estado de Montoya, que ya fue registrada como fallecida.

Aunque es extraño que una persona reviva tras haber sido declarada muerta, existen algunos casos documentados sobre este fenómeno. Peter Rhee y Samuel Tisherman, de la Universidad de Maryland, han estudiado que cuando no existe actividad cerebral, ni latidos cardíacos, ni pulso, ni siquiera sangre y el cuerpo se enfría hasta los 10 ºC, no hay lugar a duda de que el paciente está muerto.

Existen algunos casos de personas que fueron declaradas muertas pero que revivieron. (Pixabay)
Existen algunos casos de personas que fueron declaradas muertas pero que revivieron. (Pixabay)

Los casos, como el de Bella Montoya, cuando la persona no responde a los métodos de reanimación y se la declara muerta, han sucedido por errores médicos o por la presencia de alguna enfermedad que puede simular la muerte, como el síndrome de Lázaro.

Según un estudio de la Universidad de Valladolid, el síndrome de Lázaro es un fenómeno muy raro y poco conocido y se lo ha relacionado con las maniobras de reanimación cardiopulmonar y la capnografía. Se cree que este síndrome sucede cuando hay un retraso en el retorno de la circulación espontánea después de haber cesado con la reanimación. Este síndrome sería el resultado de la liberación de adrenalina y otros químicos en el cuerpo después de la muerte clínica, lo que puede estimular el corazón y los pulmones para que vuelvan a funcionar.

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