El ex guerrillero sandinista Hugo Torres, arrestado este domingo por la Policía de Nicaragua bajo la acusación de “traición a la patria”, recordó que en 1974 arriesgó su vida para liberar de la cárcel al presidente del país, Daniel Ortega, a quien señaló de encabezar ahora “una nueva dictadura”.
“Hace 46 años arriesgué la vida para sacar de la cárcel a Daniel Ortega y a otros compañeros presos políticos”, dijo el general de brigada en retiro y ex jefe de inteligencia militar en un video que grabó antes de su arresto.
PUBLICIDAD

El 27 de diciembre de 1974 Torres participó en un comando sandinista que asaltó la residencia de uno de los ministros del dictador Anastasio Somoza Debayle, que permitió la liberación de un grupo de reos políticos, entre ellos Ortega, que llevaba siete años en prisión.
La acción mantuvo como rehenes a importantes miembros del gabinete de Somoza Debayle, que se encontraban en una fiesta en la casa de José María Castillo Quant, ministro de Gobierno, fallecido la noche del ataque.
PUBLICIDAD
Un grupo de 13 guerrilleros participaron en el asalto del denominado “Comando Juan José Quezada”, incluyendo Torres y otros tres que llegaron a convertirse en jefes de las fuerzas armadas de Nicaragua: Joaquín Cuadra, Javier Carrión y Moisés Omar Halleslevens.
Junto a Ortega fueron liberados el fallecido diputado y secretario de relaciones internacionales de los sandinistas, Jacinto Suárez, así como Lenín Cerna y Manuel Rivas Vallecillo, asesores de Ortega.
PUBLICIDAD

“Tengo 73 años de edad. Nunca pensé que en esta etapa de mi vida iba a estar luchando de forma cívica y pacífica contra una nueva dictadura”, indicó Torres, que es vicepresidente de la Unión Democrática Renovadora (Unamos), antes llamado Movimiento Renovador Sandinista (MRS), una escisión del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).
“La dictadura de los Somoza no logró encarcelarme. Luchamos duro, murieron muchos compañeros. Era otro espacio, otro tiempo y otro contexto. Hoy la lucha es pacífica y eso nos da una gran fortaleza”, afirmó el militar en retiro.
PUBLICIDAD
Torres recordó que en 1978 volvió a arriesgar su vida en otro asalto junto con la ex guerrillera y también arrestada, Dora María Téllez “y otros compañeros, para liberar a 60 presos políticos, entre ellos Tomás Borge, Doris Tijerino, René Núñez, y otros” dirigentes sandinistas.

Téllez y Torres, antiguos compañeros de lucha de Ortega, participaron el 22 de agosto de 1978 en el comando sandinista que tomó por asalto el Palacio Nacional e hizo rehenes a los legisladores afines a Somoza Debayle, derrocado hace casi 42 años.
PUBLICIDAD
A juicio del ex guerrillero, la reciente ola de detenciones “son zarpazos desesperados de un régimen que se siente moribundo, que no tiene asidero legal, que no tiene justificación alguna desde el punto de visto institucional-jurídico, como para permanecer en el poder más allá de noviembre de este año, en el que tendrían que realizarse elecciones libres y supervisadas”.
“No es un régimen legal, nuestra lucha sí lo es. Nuestra lucha, la del pueblo de Nicaragua por la que ha tenido que pagar grandes sacrificios, sí lo es”, apuntó Torres, en alusión a la revuelta popular que estalló hace 38 meses contra el régimen de Ortega por unas controvertidas reformas a la seguridad social.
PUBLICIDAD
Otras dos de los cuatro arrestados este domingo también grabaron un video antes de su detención.

“Seguimos en la lucha. Esto (arresto) es parte del proceso para salir de Daniel Ortega. Aquí nadie se raja. Daniel Ortega se va. Lo vamos a sacar. Fuerza”, dijo la disidente sandinista Ana Margarita Vigil.
PUBLICIDAD
“Patria libre para vivir. Esa ha sido la lucha de estos tres años: por libertad y justicia, y para que ninguna otra generación tenga que vivir lo que hemos sufrido con esta dictadura”, señaló, por su lado, Suyen Barahona, presidenta de Unamos, que abogó por “mantener la esperanza”.
La Policía de Nicaragua, que dirige Francisco Díaz, un consuegro de Ortega, mantiene bajo arresto a cuatro aspirantes presidenciales de la oposición: Cristiana Chamorro, Arturo Cruz, Félix Maradiaga y Juan Sebastián Chamorro García.
PUBLICIDAD
También al ex titular del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) José Adán Aguerri, al ex vicecanciller José Pallais, y a los dirigentes opositores de la Unidad Nacional Violeta Granera, Tamara Dávila, Téllez, Vigil, Barahona y Torres.
Además, a otros dos ex colaboradores de una ONG que han sido detenidos en las últimas dos semanas bajo la acusación de diversos delitos.
Con información de EFE
SEGUIR LEYENDO:
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
República Dominicana: Mujer denunció que era vigilada con GPS por su expareja y fue asesinada poco después
La mujer buscó ayuda de las autoridades tras denunciar persecución y acoso por parte de su expareja. Posteriormente, fue asesinada a plena luz del día, dejando a dos hijos en la orfandad y una comunidad marcada por la indignación

El Ejecutivo dominicano revisa el decreto sobre renovación de licencias a mayores de 65 años
Las autoridades analizan cambios en la normativa que obliga a las personas de más de 65 años a renovar su permiso de conducir cada dos años, en respuesta a reclamos de sectores sociales y recursos jurídicos en curso

Las remesas alcanzan récord histórico en República Dominicana durante primer trimestre de 2026
El país experimentó un volumen sin precedentes en envíos de dinero desde el exterior, impulsado principalmente por la comunidad migrante en Estados Unidos, pese al nuevo gravamen y la situación económica mundial adversa

Guardia de Honor en Honduras agrede a periodistas; Presidente Asfura ofrece disculpas públicas
El presidente de Honduras, Nasry Asfura, ofreció disculpas públicas luego de que periodistas denunciaran agresiones por parte de miembros de la Guardia de Honor Presidencial durante la cobertura de una ceremonia militar en Campo de Parada Marte, incidente que quedó registrado en videos difundidos en redes sociales.

Reforma policial en República Dominicana avanza con talleres clave que socializan detalles inéditos de la nueva ley institucional
Nuevos talleres formativos revelan aspectos poco conocidos sobre la transformación de la fuerza pública, impulsando el debate sobre el futuro del orden en el país


