El director español Pablo Heras-Casado culmina en París el desafío del Anillo de Wagner

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París, 6 nov (EFE).- El director de orquesta español Pablo Heras-Casado se pone desde este viernes a la batuta de la monumental tetralogía de Wagner 'El anillo del nibelungo', con una puesta en escena del también español Calixto Bieito, en dos ciclos completos en la Ópera nacional de París con motivo del 150 aniversario de su estreno.

Para los dos artistas es la culminación de un proyecto que han ido desarrollado desde enero de 2025, cuando empezaron a presentar por separado las cuatro óperas del 'Anillo'. Ahora afrontan el reto de presentarlas de forma íntegra del 6 el 13 y del 15 al 22 noviembre.

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Para Heras-Casado (Granada, 1977), reunir las cuatro óperas supone alcanzar "una cumbre absoluta".

"Es la mayor obra escénica jamás compuesta, por la complejidad, por la duración, por la intensidad dramática y musical", explica a EFE entre dos ensayos en la Ópera Bastilla. Dirigirla como un todo, tal y como fue concebida, es "un maratón físico, emocional y dramático más grande que se puede concebir", afirma.

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El director granadino explica que 'El anillo' cuenta con un público muy fiel, capaz de viajar desde cualquier parte del mundo para asistir a sus representaciones y que espera encontrar en cada nueva producción "un nuevo acercamiento" a la obra, tanto desde el punto de vista musical como dramático.

No obstante, también augura una experiencia única para los neófitos. "Nadie permanece igual después de una experiencia así", asegura. Por eso, frente a quienes consideran que la duración y la complejidad de la obra pueden intimidar a los nuevos públicos, defiende que "cuanto más intensa sea la experiencia, mejor para adentrarse en este mundo".

La ambición y la lucha por el poder que atraviesan la tetralogía wagneriana se trasladan al mundo actual a través de la puesta en escena de Bieito, que convierte la historia a una distopía tecnológica y poshumana.

En ese sentido, Heras-Casado considera que aunque las formas de ejercer y controlar el poder han cambiado desde la época de Wagner, las cuestiones que aborda siguen estando de actualidad.

"Ahora es la tecnología, ahora es la inteligencia artificial, ahora hay otras maneras de controlar el mundo y el poder, con otro tipo de activos que son mucho más peligrosos incluso para la sociedad", señala.

El director destaca su complicidad con Bieito, con quien comparte el propósito de trasladar los conflictos de Wagner al mundo contemporáneo.

"No se trata de ofrecer imágenes ornamentales o decorativas, sino de ir a las entrañas de la narración y del drama", explica. Una concepción que encuentra su correspondencia en una música que define como "un flujo constante de energía y de imágenes dramáticas".

Compuesta a lo largo de cerca de tres décadas y estrenada íntegramente en 1876 en el festival de Bayreuth, la tetralogía está formada por 'El oro del Rin', 'La valquiria', 'Sigfrido' y 'El ocaso de los dioses'.

Sus cuatro historias giran en torno a un anillo mágico que otorga un poder inmenso a quien lo posee, pero cuya maldición desencadena una cadena de ambición, corrupción, violencia y destrucción.

Para Heras-Casado, la vigencia de la obra explica buena parte de su fascinación siglo y medio después. Wagner fue "un visionario en muchos sentidos" que supo reflejar, a través de los mitos y las leyendas, las tensiones políticas, económicas y sociales de la modernidad. "Incluso temas como el feminismo y la ecología están ya presentes en su obra", apunta.

La celebración del 150 aniversario se extiende también al Palacio Garnier, que acoge hasta febrero de 2027 la exposición 'Richard Wagner, las revoluciones del Anillo', además de un ciclo de cuatro encuentros con artistas y especialistas y breves introducciones de 45 minutos antes de cada representación para acercar la obra al público. EFE

(foto) (vídeo)