Ana Peleteiro confiesa la complicada situación que vive con los hijos de su marido: "Les dicen que soy algo malo"

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A pesar de que creíamos que Ana Peleteiro y su marido, el también atleta Benjamín Campaoré, atravesaban uno de los momentos más dulces de sus vidas tras el nacimiento de su segundo hijo en común, León, el pasado julio -Lúa, la mayor, cumplirá 4 años en diciembre-, su realidad es mucho más dura y compleja de lo que podíamos imaginar debido a la complicada realidad que la gallega afronta con los tres hijos de una relación anterior de su pareja, sobre la que por primera vez se ha sincerado con una desgarradora carta abierta publicada en redes sociales.

"Es el último día de los niños aquí en casa con nosotros. En Francia -donde residen las pequeñas-, el calendario escolar es totalmente diferente que en España. Cada siete semanas más o menos tienen vacaciones durante 15 días. Por lo tanto, es en ese periodo vacacional cuando las vamos a recoger para que lo pasen aquí con nosotros" ha comenzado, revelando que aunque no es su madre biológia, las hijas de su marido "son parte de mi familia, las adoro y cada vez que estamos juntos es lo mejor que nos puede pasar".

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"Lo importante es tener una familia unida y es lo que le inculcamos a las niñas" ha explicado, reconociendo que en su caso esá siendo muy difícil porque no se lo ponen "nada fácil, todo lo contrario". "Los que estáis pasando por algo así, sabéis a lo que me refiero. Hoy por la mañana nos pasó algo y os lo quería contar, más que nada para dar un respiro de aire fresco para las personas que habéis pasado por una situación como la nuestra, que es una relación complicada con la otra parte de los niños. Muy complicada" ha lamentado.

Como ha expresado, "cuando empecé con mi marido, uno de ellos era recién nacido, las otras tenían tres y cuatro años. Ahora están a punto de cumplir ocho, diez y seis. Llevo en sus vidas más tiempo de lo que no he estado". Y aunque son ya muchos años con los pequeños, ha confesado que "solo tengo contacto con ellos cuando están conmigo en casa. Cuando están en la otra casa no me dejan tener contacto con ellos. Por eso crear un vínculo es muy difícil, y más lo es cuando desde la otra parte se les dice que soy algo malo".

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A pesar de las trabas que pone la expareja de Benjamín para que pueda tener una relación 'normal' y 'sana' con los hijos del atleta, Ana ha desvelado emocionada que los días que ha pasado con ellos han pasado "mucho tiempo juntos y hemos estado tranquilos y en paz". Y la mejor prueba de que todo su dolor merece la pena es que "hoy nos despertamos con unos poemas de amor preciosos. La número dos nos había dejado cartitas, una para su padre y otra para mí. Son poemas de amor. Lo hizo de sorpresa, no sé en qué momento nos lo dejó, no la escuché entrar en la habitación. Al despertarnos nos encontramos con eso a los pies de la cama. Me emocioné un montón".

Una prueba de que los niños son "conscientes" de cómo les quiere y les cuida y le hacen no perder "la esperanza" de que poco a poco dejarán este durísimo trance atrás. "Siempre le digo a mi marido que el tiempo pondrá todo en su lugar. Ya nos ha pasado con la mayor, que vive ahora con nosotros. De verdad os digo que el tiempo pone a cada persona en su lugar y cada pieza en su sitio. Aunque ahora lo suframos y tengamos que pelearnos cada dos por tres, detalles como estos, que parecen una tontería, a mí me llenan el corazón" se ha sincerado.

"Os digo esto para los que paséis por la misma situación, que si lo hacéis todo bien y con cariño, el tiempo os lo va a devolver. Nosotros así lo estamos viviendo. Cada vez recibimos más ese amor que nosotros hemos ido dando desde el inicio y que, bueno, poco a poco va colocando a cada uno en su sitio" ha concluuido.