0-2. El Bayern somete al Atlético

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Madrid, 3 nov (EFE).- Un error fatídico de Robin Le Normand, estorbado por Marc Pubill, perdido un balón en su área e invitado al gol el astuto Lennart Karl, trasladó al marcador la sensación de todo el partido hasta entonces, hasta el decisivo minuto 54, con la derrota el Atlético de Madrid, de repente acomplejado ante la envergadura del Bayern Múnich, que sentenció a un cuarto de hora del final con el 0-2 de Konrad Laimer.

En cierto modo, el Atlético aplacó durante mucho, mucho tiempo a un equipo de tal dimensión, pero se quedó en eso, en un ejercicio defensivo, menos atrevido de lo que acostumbra en los últimos tiempos. Se conformó con defender bien el 0-0, reducido el Bayern a contadas ocasiones, para aprovechar su momento en ataque. No lo hubo.

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Sus cuatro puntos de doce posibles, por los ocho con los que se va el bloque alemán del Metropolitano, son una presión evidente a estas alturas. Un problema que tiene solución. Empinado el inicio, ahora rebaja su exigencia. Al Atlético le queda jugar con el Viking, el Bodo/Glimt, el Fenerbahce y el PSV. Ya no le queda mucho margen. Debe ganar y ganar.

El Atlético asumió su choque con el Bayern desde una supuesta inferioridad. Desde ese punto de partida, discutible o no, fijó su plan. De resistencia defensiva y velocidad ofensiva. Recuperar y salir. A Julián Alvarez, protagonista de la primera ocasión; a Giuliano o a Sorloth, novedad del once, potente a campo abierto y referencia en el saque largo.

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Compactado en un bloque en su territorio, el grupo de Diego Simeone esperó al Bayern. No lo dudó. Incluso sin Luis Díaz, Musiala, Gnabry o Saibari, el conjunto alemán transmite poder. Una determinación apabullante. Sabe lo que quiere y cómo lo quiere, paciente, preciso, insistente, sin ponerse nervioso. Cuestión de tiempo para él, con naturalidad.

Siempre sobre el balón y la presión alta, dos principios básicos en el fútbol, que lo son aún más en el Bayern, el primer tiempo fue un monólogo. No sólo se atribuyó la posesión, sino que apenas se la dejó al Atlético. Cuando se la dio, casi al mismo tiempo se obcecó en recuperarla. Lo consiguió casi siempre entonces. Cuando no lo logró, el grupo rojiblanco se sintió liberado, vertical y peligroso. Fue esporádico. Hubo cierta amenaza.

El partido que quiso el Bayern. Le faltó el arreón definitivo en los últimos metros, en el pase final, en el tiro decisivo, tan esenciales como los otros fundamentos anteriores, en la primera parte. No hay victoria sin gol, no hay goles sin remates. Entre tanto vaivén con la pelota en los pies casi siempre visitantes y en el terreno casi siempre local, sólo hubo un par de remates. Uno de Karl, cerca de la escuadra. Otro de Kane, fallido. Olise insistió.

Pero quizá también es lo que esperaba Simeone y el Atlético, que había aplacado a su rival hasta el punto de sus contados remates y que estaba preparado para correr metros y metros entre los espacios abiertos que ofreció el Bayern cuando monopolizó el balón en campo contrario, hasta el punto de que Upamecano o Tah, sus centrales, hacían de diques para la acción del juego en 35 o 40 metros sobre la portería de Oblak, inquieto.

El 0-0 reflejó el éxito de las pretensiones del Atlético. El 0-0 también formaba parte del recorrido para el Bayern. Sin paradas de nadie. Ni de Oblak ni de Neuer. La estadística era descriptiva: 0 disparos a 1 para el conjunto alemán entre los tres palos, aunque bien es cierto que ocasión más prometedora no la embocó Sorloth ni con el pie ni la cabeza.

Kimmich no tardó ni 26 segundos en la segunda parte en probar a Oblak. Otro aviso. Más de lo mismo. Después fue Kane, cinco minutos después. Un tiro raso que no vislumbró la portería del Atlético. Sí lo hizo Karl instantes más tarde. En su repliegue en el área, la exposición es inherente a cualquier error, lapsus o despiste. Le pasó a Le Normand, entorpecido también por su propio compañero Marc Pubill. Lo aprovechó Karl, que correteaba por allí, a su espalda, fue más listo que nadie y rebañó el gol. El 0-1.

Si el plan del Atlético era el ‘cero’ en su portería ya se vino abajo en el minuto 55. Llamó la atención entonces que, desde el gol, pareció un rato otro equipo. En un punto de agresividad muchísimo más alto, igual que de ambición. No quedaba otra.

Señalado Le Normand en el gol, cambiado después por Simeone, enfadado el central, las sustituciones incidieron en una actitud más ofensiva que ya sí quería. Y necesitaba. La imaginación de Kang in, el uno contra uno de Lookman y la visión de Koke para jugar en campo rival y revertir el duelo. Tampoco funcionó. Upamecano dio al larguero, Laimer sentenció con el 0-2 y aún fue anulado el 0-3 a Upamecano en una pugna con Pubill. Un paso atrás del Atlético. Debe mirar adelante.

Ficha técnica:

0 – Atlético de Madrid: Oblak; Giuliano, Pubill, Le Normand (Koke, min. 59), Hancko, Grimaldo; Barrios (Mendoza, min. 75), Llorente, Baena (Kang in, min. 59); Julián Alvarez (Jonathan David, min. 75) y Sorloth (Lookman, min, 59).

2 – Bayern Múnich: Neuer; Laimer (Boey, min. 89), Upamecano, Tah, Stanisic; Kimmich, Bischof; Olise, Karl (Brown, min. 68), Davies (Kim Min Jae, min. 79); Kane.

Goles: 0-1, min. 55: Karl. 0-2, min. 75: Laimer.

Árbitro: François Letexier (Francia). Amonestó con tarjeta amarilla al visitante Stanisic (min. 91).

Incidencias: partido correspondiente a la cuarta jornada de la primera fase de la Liga de Campeones disputado en el estadio Metropolitano ante 69.821 espectadores. Antes del inicio del encuentro se guardó un minuto de silencio en memoria de Jesús de Miguel Alameda, jugador del Tenerife fallecido este martes; las víctimas del accidente ferroviario de Urda, entre las que se encontraban Alberto Arroyo (socio 3.366 del club) y David Martínez (socio 134.314); y el también socio del Atlético de Madrid Antonio Castelo (número 57.565), fallecido antes del inicio del encuentro del pasado sábado ante el Deportivo de A Coruña en el acceso al Metropolitano.

Iñaki Dufour