Pere Romeu, un premio a la perseverancia

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Barcelona, 26 oct (EFE).- La perseverancia ha marcado la trayectoria de Pere Romeu (Barcelona, 1993), el entrenador que condujo al Barcelona a ganar los cuatro títulos y que este lunes vio reconocido su trabajo con el premio Johan Cruyff al mejor entrenador de la temporada pasada.

Es la primera vez que un entrenador del Barça femenino recibe un galardón de esta categoría. Ni Lluís Cortés, que dirigió al equipo en la conquista de su primera Liga de Campeones, ni Jonatan Giráldez, campeón de Europa en 2023 y 2024, ganaron el premio The Best de la FIFA ni el galardón que desde 2024 conceden France Football y la UEFA.

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Romeu releva en el palmarés del premio Johan Cruyff a la seleccionadora de Inglaterra, Sarina Wiegman. Emma Hayes, actual seleccionadora de Estados Unidos, conquistó en 2024 la primera edición del galardón cuando dirigía al Chelsea.

La temporada perfecta del preparador catalán -con la conquista de la Liga F, la Copa del Rey, la Supercopa de España y la Liga de Campeones- al frente del equipo que ha dominado el fútbol femenino en los últimos años fue la guinda a un trayecto que inició en verano de 2024.

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Un proceso de dos años que fue de todo menos fácil, después de sobreponerse a lesiones, a marchas dolorosas y a las estrecheces económicas del Barcelona.

Romeu, asistente entre 2021 y 2024 de Jonatan Giráldez, otro de los finalistas al premio Johan Cruyff, asumió el reto de dirigir a un equipo que venía de conquistar la tercera Liga de Campeones con una plantilla que empezó a perder piezas importantes como la delantera Mariona Caldentey, la lateral Lucy Bronze y la centrocampista Keira Walsh.

Todas ellas jugadoras internacionales con experiencia que decidieron aceptar las ofertas mareantes del fútbol inglés, cuyos clubes quieren discutir la hegemonía del Barcelona con más inversión, que se traduce en una mayor competitividad de la Women's Super League, algo que contrasta con lo que sucede en la Liga F española.

Pese a las bajas y a la imposibilidad de reforzar el equipo con fichajes de relumbrón, más allá del de la delantera Ewa Pajor, Romeu no se quejó y capeó las dudas del siempre exigente entorno azulgrana con un equipo que nunca dejó de competir.

En su primer curso como primer entrenador azulgrana, celebró el triplete nacional, pero no pudo reeditar la 'Champions' de 2024 al caer en la final de Lisboa frente al Arsenal de Mariona Caldentey (1-0).

En su segunda oportunidad, como ya sucedió con los técnicos Lluís Cortés y Jonatan Giráldez, que también tuvieron que probar el amargo sabor de la derrota en una final antes de levantar su primera Liga de Campeones, el técnico barcelonés disfrutó de la gloria con una goleada (4-0) incontestable frente al OL Lyoness.

Los millones del equipo de la empresaria Michele Kang, que entrena su predecesor en el banquillo, no pudieron doblegar la mezcla de experiencia y juventud del equipo que armó junto al director deportivo, Marc Vivés.

Y eso que Aitana Bonmatí, la tres veces ganadora del Balón de Oro, se perdió buena parte de la temporada por lesión. Pero el técnico catalán no se quejó y trabajó para buscar una solución en La Masia. La eclosión de la joven centrocampista Clara Serrajordi llevará siempre su nombre.

Tampoco refunfuñó cuando al finalizar la pasada temporada el club, condicionado por el ‘fair play’ financiero, optó por suplir a tres puntales como Mapi León, Alexia Putellas y Ona Batlle con jóvenes talentos sin apenas experiencia en la élite europea.

Y es que esta actitud resiliente se explica, quizá, por la trayectoria de Romeu. Empezó a entrenar el fútbol base del CP Sarrià y L’Hospitalet, dos clubes modestos del fútbol catalán, antes de entrar en La Masia, donde entre 2017 y 2020 dirigió, entre otros, al ahora futbolista del primer equipo masculino Pablo Páez Gavira ‘Gavi’.

Tras un experiencia exótica en 2020 como asistente del Viitorul Constanta de Rumanía, regresó a casa y fue una pieza fundamental en el análisis técnico y la preparación de los partidos del Barça de Jonatan Giráldez.

Cuando el entrenador gallego decidió dejar el Barcelona para emprender una breve etapa en Estados Unidos antes de regresar al fútbol continental, la junta directiva de Joan Laporta encontró en Romeu a un hombre de club que, pese a los contratiempos deportivos y económicos, ha mantenido el nivel de excelencia del gran dominador del fútbol europeo en los últimos años.

Víctor Martí