Miles vuelven a salir a la calle en Portugal para protestar por la crisis de vivienda

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Lisboa, 24 oct (EFE).- Miles de personas volvieron a salir este sábado a las calles de varias ciudades de Portugal para protestar por la crisis de vivienda que sufre el país y la falta de soluciones que ha proporcionado el Gobierno tras más de una semana de manifestaciones y acampadas, así como para defender la convocatoria de una huelga general ibérica el próximo 11 de noviembre.

"De España a Portugal, huelga general", fue una de las premisas más repetidas este sábado por la Avenida Liberdade, una de las principales arterias de la capital portuguesa que volvió a acoger la manifestación por la vivienda.

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Si bien los sindicatos lusos todavía no han confirmado si se sumarán o no a la huelga general convocada en España con motivo de la crisis de vivienda para el próximo 11 de noviembre, han dejado la puerta abierta a esta "huelga ibérica".

Con consignas en contra del Gobierno y exigiendo soluciones, los manifestantes llegaron hasta la plaza de Rossio, epicentro de las acampadas y de la protesta, donde está previsto que se celebre una nueva asamblea popular, como viene siendo costumbre en la última semana, para decidir cuáles serán los siguientes pasos.

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Entre los asistentes de este sábado estaba Natalia, que acudió por primera vez a la manifestación junto a su hija, Margarita, para apoyar a todos los jóvenes "que no tienen casa ni los medios para poder pagar la matrícula" universitaria, explicó a EFE.

Margarita, por su parte, contó que trabaja a tiempo completo y que consiguió comprar una casa hace años pero que, con el aumento del coste de vida, se ha visto obligada a tener más trabajos y hacer horas extra para lograr pagarla. "Es muy difícil, y no hay soluciones", lamentó.

Una situación que su madre usó para afear al presidente del Instituto de Vivienda y Rehabilitación Urbana (IHRU), Benjamim Pereira, sus declaraciones después de que esta semana cuestionara "si la sociedad actual está dispuesta a asumir el mismo nivel de sacrificio" que la anterior para poder tener una casa, unas palabras que provocaron un fuerte rechazo tanto en el sector político como en el social.

"¿Tener dos trabajos no es sacrificio suficiente para pagar una casa?", cuestionó Natalia.

De hecho, fueron muchas las pancartas que este sábado afearon a Pereira sus palabras, sumadas a otros mensajes como "Si lo hubiera sabido, hubiera guardado mis casas de la Barbie" o "La vivienda es un derecho, no un lujo".

Lara, otra de las asistentes, insistió en esta idea: "Tenemos una crisis de vivienda muy grave, tenemos los salarios mínimos muy bajos, en Portugal es muy difícil alquilar o comprar una casa mientras cada vez hay más desahucios, más alojamientos turísticos".

No solo desde las calles de Lisboa se reclamó este sábado soluciones para la vivienda, también en otras ciudades como Oporto, en el norte, las protestas continuaron, con la posibilidad abierta de volver a plantar las tiendas en ambas ciudades tras el pulso que han mantenido los integrantes del movimiento con las autoridades, que han desalojado los campamentos en varias ocasiones alegando que no es legal.

También las protestas estuvieron presentes en Aveiro, en Braga o en Coimbra, entre otras ciudades.

Esta semana el Parlamento celebró un debate de urgencia acerca de la crisis de vivienda a petición de la oposición y con la desaprobación del Gobierno del primer ministro portugués, el conservador Luís Montenegro.

El Ejecutivo busca impulsar en la Cámara una modificación de la ley de alquiler con la que buscan dar más seguridad a los propietarios y facilitar que pongan sus viviendas en el mercado, así como acelerar los desahucios. Para lograr sacar adelante la iniciativa necesitará el apoyo de algún partido de la oposición, con el que por el momento no cuenta. EFE

(foto)(vídeo)