Polonia critica un nuevo reconocimiento ucraniano al ultranacionalista UPA, acusado de matanzas

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El Gobierno de Polonia han criticado que las autoridades locales de Leópolis, en el oeste de Ucrania, hayan concedido un nuevo reconocimiento a la milicia del Ejército Insurgente Ucraniano (UPA) y a su comandante, Roman Shujévich, acusados de cometer masacres en el país durante la II Guerra Mundial.

La polémica que suscita la memoria histórica que comparten ambos países ha experimentado un renovado impulso después de que a mediados de año, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, accediera a nombrar una unidad del Ejército de Ucrania con referencias a este grupo ultranacionalista y con pasado nazi.

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El ministro de Defensa de Polonia, Wladyslaw Kosiniak-Kamysz, ha valorado como "inaceptable" la decisión del Gobierno Regional de Leópolis de declarar el 2027 como año del UPA. "Esta decisión no fomenta la confianza mutua entre naciones, sino que refuerza las divisiones", ha señalado.

En ese sentido, ha subrayado que es "es necesario que las autoridades de Ucrania se desmarquen de esta postura". Mientras, el ministro de Asuntos Exteriores, Radoslaw Sikorski, ha informado de que se ha sumado a la propuesta para declarar persona non grata al concejal responsable de esta iniciativa, Sviatoslav Sheremeta.

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Este concejal es conocido en Ucrania y Polonia por la promoción que hace de la división Galizien de las SS de la Alemania nazi, que estuvo formada principalmente por voluntarios ucranianos procedentes de la región histórica de Galitzia, de la que hace parte actualmente Leópolis.

La Embajada de Polonia en Kiev ha argumentado que la defensa del UPA choca con los valores europeos, daña las relaciones de buen vecindad y ha recordado que Shujévich fue un colaborador nazi cuyas manos están manchadas con "la sangre de miles de víctimas inocentes".

Asimismo, ha lamentado que "activistas locales irresponsables" estén dañando lo esfuerzos que tanto el presidente Zelenski como el primer ministro polaco, Donald Tusk, vienen llevando a cabo para relajar las tensiones sobre un asunto que divide a los dos países desde hace décadas.

Polonia sostiene que el UPA es responsable entre 1943 y 1945 de la muerte de casi 10.000 polacos y ha calificado aquel luctuoso episodio en común de genocidio y limpieza étnica. No obstante, desde el otro lado se considera a estos grupos como paladines de la independencia y la resistencia frente a los soviéticos.

En los últimos meses, el Gobierno ucraniano ha puesto en marcha una serie de políticas e iniciativas para ensalzar la memoria de muchos de estos líderes, hasta el punto de haber repatriado los restos de algunos de ellos, comenzando por la ceremonia de reinhumación de Andri Melnik, un reconocido colaboracionista nazi.

El presidente de Polonia, Karol Nawrocki, retiró la Orden del Águila Blanca, la máxima condecoración que entrega el Estado polaco, a Zelenski tras nombrar a esta unidad del Ejército bajo el título de 'Héroes del UPA'.

El propio Zelenski es el propulsor además de la construcción de un mausoleo nacional en el que dar cabida y rendir homenaje a todos estos personajes. "Nadie jamás nos dirá a qué héroes respetar", dijo durante la presentación de la iniciativa y en plena polémica con Polonia por este reconocimiento al UPA.