El coste de las rutas a Europa: de menos de mil dólares a Canarias a más de 7.500 a Italia

Guardar

Luis Lidón

Viena, 21 oct (EFE).- Llegar a Europa de forma irregular con ayuda de traficantes puede costar desde menos de 1.000 dólares por la ruta atlántica hacia las españolas islas Canarias o el Mediterráneo oriental hasta más de 7.500 dólares a Italia por el Mediterráneo central.

PUBLICIDAD

Un estudio de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), difundido este miércoles en Viena, compara los precios de las principales rutas marítimas hacia Europa a partir de datos procedentes de una encuesta a personas que realizaron ese viaje en 2025.

En el Mediterráneo central, que conecta sobre todo a Libia y Túnez con Italia, el 45 % de los encuestados declaró haber pagado más de 7.500 dólares a las redes de traficantes.

La ONU apunta que estas tarifas elevadas pueden estar relacionadas con desplazamientos que comienzan incluso en países del sur de Asia y combinan vuelos, trayectos terrestres y cruces marítimos.

En estos casos, los traficantes organizan viajes completos que incluyen billetes de avión, alojamiento, transporte terrestre, documentos falsos y el cruce final en barco por el Mediterráneo.

En cambio, quienes ya se encuentran en el norte de África y contratan únicamente el traslado marítimo pueden pagar cantidades inferiores.

Una investigación anterior de la ONUDD estimó que los traficantes cobraban una media de unos 1.170 dólares por los cruces desde Túnez hacia Europa en 2023, mientras que las tarifas desde Libia oscilaban entre 850 y 4.500 dólares en función de la nacionalidad.

PUBLICIDAD

En la ruta atlántica desde África occidental hacia Canarias, el 57 % de los encuestados dijo haber pagado menos de 1.000 dólares.

El informe recoge investigaciones anteriores que situaban entre 400 y 600 dólares el precio de algunos viajes por mar desde África occidental hacia las islas españolas.

Por su parte, en el Mediterráneo oriental, utilizado para llegar a Grecia desde Turquía, el 41 % de los migrantes encuestados declaró haber pagado también menos de 1.000 dólares.

Y en el Mediterráneo occidental, que conecta el norte de África con la España peninsular, el 52 % de los encuestados pagó entre 1.000 y 5.000 dólares.

Investigaciones anteriores de la ONU situaban en unos 2.900 dólares el precio medio del traslado marítimo por esta ruta en 2021.

El estudio explica que las tarifas dependen no solo de la distancia, sino también del número de fronteras que deben cruzarse, los riesgos, los sobornos durante el trayecto y los servicios pactados con los traficantes.

Las organizaciones ofrecen desde cruces aislados hasta paquetes que pueden incluir alojamiento, alimentación, transporte, documentos falsos, varios intentos de entrada y medidas para evitar los controles policiales.

Los desplazamientos con pasaportes o visados falsos suelen ser mucho más caros, especialmente cuando incluyen vuelos comerciales.

Algunos migrantes contratan todo el viaje con una organización criminal, mientras que otros pagan a diferentes intermediarios a medida que avanzan y eso hace más caro el proceso.

Este estudio de la ONU señaló que secuestros, torturas y amenazas a las familias son métodos que han comenzado a extenderse entre las redes criminales para lograr mayores ingresos con la exigencia de rescates.

Uno de los casos más graves documentados, según este informe, corresponde a una red que trasladaba migrantes desde el Cuerno de África hacia Europa, a través del norte de África.

En la investigación a esa red en 2025 los agentes encontraron en los teléfonos de los sospechosos vídeos de migrantes torturados en Libia que se utilizaban para presionar a sus familias y obligarlas a realizar pagos.

El precio inicialmente acordado por el traslado era de unos 4.100 dólares, que debían abonarse únicamente cuando los migrantes llegaran a Europa.

Sin embargo, los traficantes exigían el pago anticipado de esa cantidad y reclamaban, además, rescates adicionales de unos 6.300 dólares para liberar a las personas secuestradas.

De esta forma, un viaje pactado por 4.100 dólares podía acabar con más de 10.000 dolares en pagos a las organizaciones criminales.

En algunos casos, las familias entregan el dinero a intermediarios que solo lo liberan cuando reciben la confirmación de que el migrante ha llegado a un punto acordado.

Este mecanismo puede ofrecer cierta protección frente al fraude y los abusos, porque incentiva a los traficantes a que el migrante alcance su destino.

Con todo, la ONU advierte de que las organizaciones pueden incumplir los acuerdos, retener a los migrantes y recurrir a la violencia para reclamar anticipadamente las cantidades pendientes o exigir nuevos rescates. EFE