Las ambulancias de Nueva York demoran un 40% más en llegar a las emergencias que hace una década

Un informe de la Contraloría municipal reveló que los tiempos de respuesta del FDNY ante situaciones potencialmente mortales aumentaron casi cuatro minutos respecto de 2015, con un sistema desbordado y contactos saturados con el 911

El tiempo de respuesta de las ambulancias del FDNY ante emergencias con riesgo para la vida aumentó un 41,2% en la última década (REUTERS/Brendan McDermid)
El tiempo de respuesta de las ambulancias del FDNY ante emergencias con riesgo para la vida aumentó un 41,2% en la última década (REUTERS/Brendan McDermid)
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Los tiempos de respuesta de las ambulancias del Departamento de Bomberos de Nueva York (FDNY) ante emergencias potencialmente mortales aumentaron un 41,2% en la última década, según un informe reciente de la Contraloría municipal.

Las unidades tardan casi cuatro minutos más que en 2015 en llegar a una escena crítica. Para las emergencias no clasificadas como de riesgo vital, la demora se duplicó con creces y alcanza ahora un promedio de 14 minutos y 49 segundos.

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De acuerdo con The New York Times, la audiencia conjunta de los comités de Bomberos y Gestión de Emergencias y de Hospitales del Concejo recibió testimonios de funcionarios del FDNY, representantes sindicales y ciudadanos afectados.

La escasez de 500 trabajadores en el servicio médico de emergencias deja más de 90 ambulancias fuera de servicio cada día (REUTERS/Shannon Stapleton)
La escasez de 500 trabajadores en el servicio médico de emergencias deja más de 90 ambulancias fuera de servicio cada día (REUTERS/Shannon Stapleton)

Un sistema de emergencias con menos paramédicos que los presupuestados

Joann Ariola, presidenta del Comité de Bomberos, abrió la sesión con un diagnóstico compartido por todos los presentes: “Es evidente para cualquiera que preste atención que nuestra ciudad tuvo dificultades para cumplir con su obligación de brindar atención médica de emergencia oportuna a todos los neoyorquinos”.

Nadie contradijo esa evaluación. John Esposito, jefe del departamento del FDNY, reconoció que la institución atraviesa “un período desafiante de tiempos de respuesta crecientes” y calificó la situación como “inaceptable”.

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Aunque el presupuesto del departamento contempla 4.500 trabajadores del servicio médico de emergencias (EMS), solo hay aproximadamente 4.000 en funciones, lo que significa que el sistema opera con unos 500 efectivos menos de los autorizados. Cada día, más de 90 ambulancias quedan fuera de servicio, principalmente por falta de personal, según declaró Paul Miano, jefe de operaciones del EMS.

El cierre de 19 hospitales desde 2003 obliga a las unidades de emergencia a realizar recorridos más largos para atender pacientes (REUTERS/Angelina Katsanis)
El cierre de 19 hospitales desde 2003 obliga a las unidades de emergencia a realizar recorridos más largos para atender pacientes (REUTERS/Angelina Katsanis)

Salarios por debajo de otros servicios uniformados agravan la fuga de personal

La raíz del problema, según coincidieron funcionarios y sindicatos, está en la remuneración. Un técnico de emergencias médicas (EMT) de nivel inicial en Nueva York percibe apenas USD 44.000 anuales, una cifra inferior a la que reciben los trabajadores de recolección de residuos, los bomberos, los agentes penitenciarios y los oficiales de policía al ingresar.

Al quinto año de servicio, el salario base de un EMT llega a USD 69.000, mientras que la mayoría de los empleados uniformados supera los USD 100.000.

“Creemos que resolver la cuestión salarial es el primer paso para encaminar todo”, sostuvo Esposito ante los legisladores. Los sindicatos que representan a los trabajadores del EMS negocian actualmente un nuevo contrato con la oficina del alcalde; el convenio anterior venció en 2022 y permanece sin renovación.

Sin embargo, analistas presupuestarios de la ciudad advierten que un aumento significativo podría sentar un precedente difícil de sostener para los contratos de otros gremios municipales.

Michael Greco, presidente del sindicato que agrupa a EMTs, paramédicos e inspectores de bomberos, describió la situación como una crisis de proporciones graves. “Actualmente, respondemos a paros cardíacos en más de 14 minutos, así que estamos ante una enorme crisis en el EMS”, afirmó en CBS News.

Greco agregó que, si el sistema lograra responder a cada llamada al 911 en un lapso de siete u ocho minutos, se salvarían cientos de vidas al año.

El salario inicial de los técnicos de emergencias médicas en Nueva York se ubica por debajo del sueldo de otros trabajadores uniformados (REUTERS/Lloyd Mitchell)
El salario inicial de los técnicos de emergencias médicas en Nueva York se ubica por debajo del sueldo de otros trabajadores uniformados (REUTERS/Lloyd Mitchell)

El cierre de 19 hospitales desde 2003 alarga los trayectos

A la escasez de personal se suma un factor estructural: desde 2003, 19 hospitales cerraron en Nueva York, lo que obliga a las ambulancias a recorrer distancias mayores para encontrar centros médicos disponibles.

La reducción de la red hospitalaria también implica que menos ambulancias privadas, operadas por los propios hospitales, se integran al sistema de respuesta de emergencias.

Lynn Schulman, presidenta del Comité de Salud del Concejo, señaló además que las estadísticas oficiales no reflejan la totalidad de la demora. Los tiempos de respuesta se miden de punto a punto en la vía pública, pero no incluyen el lapso que tarda el personal en llegar hasta donde se encuentra el paciente dentro de un edificio o institución.

Ante la demora del sistema público de emergencias, familias neoyorquinas recurren cada vez más a ambulancias privadas para trasladar a sus hijos a los hospitales (REUTERS/Shannon Stapleton)
Ante la demora del sistema público de emergencias, familias neoyorquinas recurren cada vez más a ambulancias privadas para trasladar a sus hijos a los hospitales (REUTERS/Shannon Stapleton)

Dos casos que exponen las fallas del sistema de despacho

El caso de Kevin Daly, un adolescente de 14 años que sufrió un accidente cerebrovascular en su escuela, ilustra no solo la demora sino las fallas en la cadena de comunicación. Según funcionarios del FDNY, el sistema de emergencias enfrentaba un alto volumen de llamadas cuando la enfermera de la institución llamó al 911.

La solicitud nunca fue clasificada ni priorizada correctamente por el servicio médico de emergencias: fue procesada por un operador de llamadas de “desbordamiento” que se basó en información del Departamento de Policía y la catalogó como una “condición desconocida”. Mientras que sus padres lo trasladaron por cuenta propia al hospital.

Jennifer Daly, la madre del adolescente, relató su experiencia ante el Concejo. “Es un poco repugnante, porque deberían tener disponibilidad para cosas como esta”, declaró después de la audiencia.

Su hija, convocada por el altavoz de la escuela para asistir a su hermano, fue quien realizó el diagnóstico tentativo de ACV, aplicando lo que había aprendido en un curso de primeros auxilios. Kevin se recuperará, según confirmó la familia en ABC7.

Un segundo episodio reforzó la gravedad del panorama. El 3 de octubre, un joven de 16 años se fracturó la tibia y el peroné mientras jugaba al básquet en una escuela del Upper East Side de Manhattan.

Un testigo llamó al 911 a las 16:10. Ya para las 16:40, el padre del adolescente ya había conseguido una ambulancia privada para trasladar a su hijo. Recién a las 18:54, casi tres horas después de la llamada original, el FDNY contactó al testigo para preguntar si el joven todavía necesitaba asistencia, según una carta enviada al comisionado de bomberos por la presidenta del Concejo, Julie Menin.

Las estadísticas oficiales de respuesta omiten el tiempo que el personal médico tarda en acceder al paciente dentro de los edificios (REUTERS/Kena Betancur)
Las estadísticas oficiales de respuesta omiten el tiempo que el personal médico tarda en acceder al paciente dentro de los edificios (REUTERS/Kena Betancur)

Un proyecto de ley busca activar alertas ante acumulación de pendientes

La directiva Ariola anunció durante la audiencia que presentará un proyecto de ley que obligaría al departamento de Gestión de Emergencias de la ciudad a emitir una notificación cada vez que el FDNY acumule más de 25 despachos de ambulancias pendientes de forma simultánea.

Esta iniciativa busca dar mayor visibilidad a los momentos en que el sistema se encuentra saturado.

Sam Raskin, vocero del alcalde, respondió en un comunicado que “la administración Mamdani está comprometida a garantizar que nuestro personal médico de emergencia cuente con la dotación, la compensación y los recursos que necesita”.

Por su parte, el FDNY indicó que trabaja en mejorar la coordinación con los hospitales para asegurar que acepten pacientes trasladados por las unidades de emergencia y en optimizar la comunicación con el Departamento de Policía en el proceso de despacho.

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