La segunda vida de hoteles históricos europeos revitaliza el "corazón" de las ciudades

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Madrid, 15 oct (EFE).- En las principales ciudades europeas hay hoteles míticos que forman parte de la historia de estos lugares, por lo que restaurarlos da “vértigo al principio” porque es un “trozo del corazón” de los vecinos, pero darle una nueva vida es una satisfacción, según palabras del consejero delegado de RIU Hotels & Resorts, Luis Riu Güell.

Este es el caso de The Gresham en Dublín, un inmueble histórico de la capital irlandesa que data del siglo XIX y que todavía conserva sus salones victorianos, en los que se han alojado personalidades tan diversas como los presidentes de Estados Unidos Dwight Eisenhower y John Fitzgerald Kennedy y las actrices Grace Kelly o Elizabeth Taylor o el actor Richard Burton.

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Ubicado en la icónica O’Connell Street, “la arteria histórica” de la capital irlandesa, es el edificio de mayor antigüedad de la cadena hotelera, precisamente en septiembre de este año se cumplió una década desde que la cadena hotelera adquirió este emblemático edificio en 2016, y realizó en él una completa remodelación efectuada en 2024.

“Significa devolver a la ciudad algo que siempre le perteneció, adaptándolo al siglo XXI”, ha comentado Riu Güel sobre estas reformas que dan una nueva vida a los edificios, al mismo tiempo que los modernizan en temas de insonorización, climatización o accesibilidad; eso sí, sin perder la esencia de su arquitectura primigenia.

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En el caso de RIU, -empresa que colabora con EFE en la difusión de este contenido- ha llevado a cabo en los últimos años la reforma del citado Edificio España en Madrid, que durante décadas se había alzado al final de la Gran Vía con un uso combinado de hotel, casas y oficinas.

“Sabemos que no estamos comprando metros cuadrados neutros, sino un trozo del corazón de los madrileños y de los dublineses [en referencia a The Gresham]”, resaltó el consejero delegado.

Desde RIU Hotels & Resorts también han asegurado que estas reformas dan cierto “dinamismo a la zona” y la azotea del hotel se ha convertido en estos años en escenario de series o videoclips y en una referencia para que madrileños y visitantes.

Sobre la construcción de hoteles, incide que “la forma más ecológica de edificar es no demoler lo que ya está en pie”, aunque ello “requiera una labor de orfebrería por parte de los ingenieros”, y cita de nuevo el propio The Gresham, donde la maquinaria de climatización de última generación o los recuperadores de calor se introdujeron en un edificio que, hace 200 años, no se construyó para el mundo de hoy en día. EFE

(foto)