"Los alumnos tienen miedo": Profesores de Cornell denuncian que se silencien las protestas

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Esteban Capdepon Sendra

Ithaca (EE.UU.), 14 oct (EFE).- Profesores de la universidad de Cornell denuncian a EFE que la dirección del centro está intentando silenciar las protestas desatadas tras la denuncia de una violación grupal a una estudiante en el campus y exigen reformas en el sistema de las fraternidades.

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Tras unos días de vacaciones de otoño, docentes y alumnos regresaron este miércoles a las aulas con la mirada puesta en la demanda civil presentada hace unas semanas por una estudiante, protegida bajo el pseudónimo Jane Doe, que acusa al centro de élite de no haber investigado suficiente cuando en 2024 denunció haber sido violada durante horas por siete estudiantes en una casa de fraternidad en el campus.

"Los alumnos están frustrados. No tienen nada de confianza en la dirección actual de la universidad y tienen mucho miedo porque llevamos ya dos, tres años con represión de la libertad de expresión en este campus", asegura en una entrevista con EFE Julia Chang, profesora de Estudios Hispánicos en Cornell que ha participado activamente en las protestas en el centro.

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Después de que el periódico estudiantil The Cornell Daily Sun destapara la demanda, miles de estudiantes se manifestaron contra la universidad y algunos llegaron a vandalizar las instalaciones con pintadas en las que la acusan de "proteger a los violadores".

Ahora, la universidad parece no haber sido el escenario de las protestas. Los grafitis han sido borrados, aunque se intuyen, y los estudiantes desfilan a las aulas sin querer dar declaraciones a la prensa.

Frente al Goldwin Smith Hall, un emblemático edificio de este centro de la Ivy League, un mural pintado con tiza en el suelo pide "apoyo para las supervivientes". Sin embargo, aunque parece no llevar muchas horas pintado, las sombras de los grafitis pasados auguran que no tendrá mucho recorrido.

Desde octubre de 2023, al menos 81 estudiantes han enfrentado expulsiones y suspensiones por manifestación, entre ellas por una acampada por Palestina. En el caso de Jane Doe, solo dos de los siete acusados fueron expulsados.

"Solo tenemos voz en los medios"

El claustro de Cornell debate esta tarde una cuestión de confianza presentada por un gran grupo de docentes contra la gestión de la directiva de los casos de violencia sexual. Pero, según denuncian los profesores, la directiva está intentando tomar el control del debate.

"Solo tenemos voz en los medios", denuncia la profesora, una de las defensoras de las resolución que, aunque se apruebe, no tendrá efecto inmediato.

Precisamente, para Derek Chang, profesor de Historia en Cornell, esta es la razón por la que la universidad tomó medidas: "Fue necesario que llegara a los medios para que se lo tomaran en serio".

El docente es uno de los patrocinadores de la moción de desconfianza. No cree que vaya a resultar en nada más que una escalada de las tensiones, pero espera que sus responsables tomen en serio la posición del profesorado.

"Esta cúpula se ha mostrado bastante resistente en su capacidad para aguantar todo tipo de adversidades", comenta al recordar que el presidente de Cornell, Michael Kotlikoff, protagonizó un altercado reciente al chocar con su coche con unos alumnos y que nada cambió entonces.

Macarena Tejada, profesora adjunta de español, defiende que, si sale adelante, mandará "un mensaje directo y claro del rechazo", pero duda de que la solución pase porque el presidente dimita.

"Allana demasiado el camino; es demasiado fácil, y nadie nos garantiza que su sustituto vaya a ser mejor", apunta.

Todos ellos acusan a la universidad de haber llegado tarde y de no estar siendo todo lo efectiva que debería.

"Cornell tiene una oportunidad de oro en este momento para sentar un precedente sobre tolerancia cero en agresiones sexuales para otras universidades en el país, públicas y privadas. De momento, la directiva está más enfocada en la imagen pública que en crear un cambio verdadero", afirma Tejada.

Además de protecciones directas para el alumnado para prevenir la violencia sexual y mejorar la atención a las víctimas, los docentes ponen el foco en las fraternidades, a las que describen como un grupo con muchísimo privilegio.

Julia Chang apunta que en las sororidades, las agrupaciones de alumnas mujeres, está prohibido el consumo de alcohol, mientras que en las fraternidades está permitido, lo que "les permite controlar la vida social de la universidad": "Es una estructura muy peligrosa y eso tiene que cambiar. Estamos en 2026".

Tejada apuesta por "abolir" ambas.

Según una encuesta de Cornell publicada en noviembre de 2025, el 52 % de las estudiantes de grado afiliadas al sistema de fraternidades y sororidades que respondieron declaró haber sufrido contacto sexual no consentido durante su estancia en la universidad, frente al 29 % de las no afiliadas.