OTAN mantiene a raya la presión rusa en el este pero busca solución más barata ante drones

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Rosa Jiménez Alonso

Šiauliai (Lituania), 30 sep (EFE).- La OTAN ha adaptado sus actividades en el flanco este ante la creciente presión de Rusia sobre el espacio aéreo aliado y ha elevado su misión de policía aérea a una de defensa más completa, pero sigue a la búsqueda de sistemas más rentables para hacer frente a las cada vez más frecuentes incursiones de drones.

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"Controlamos los cielos desde el país de la OTAN, por supuesto", zanja el teniente general Guillaume Thomas, comandante adjunto del Mando Aéreo Aliado de la OTAN, en una charla con periodistas este miércoles en la base aérea de Šiauliai, donde cazas Eurofighter y unos 160 efectivos italianos lideran desde agosto la vigilancia permanente del espacio aéreo en Lituania.

En sus primeros dos meses de actividad, el contingente italiano ha hecho unas 300 horas de entrenamiento y vuelos operacionales que han incluido 25 despegues de emergencia, con la interceptación de varios aviones militares rusos y el derribo de dos drones, uno el 14 de agosto sobre Estonia y otro el 14 de septiembre sobre Lituania.

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"Nos enfrentamos a cada vez más incursiones de drones en nuestro espacio aéreo, y somos capaces de hacerles frente", insiste Thomas, que apunta a aparatos que suelen hacer el trayecto de Ucrania a Polonia.

Destaca que son "capaces de vigilar los drones que entran en nuestro espacio aéreo y derribarlos", pero reconoce lo costoso que es desplegar aviones de combate para neutralizar aparatos mucho más pequeños y baratos.

"No voy a entrar en detalles sobre cómo contrarrestamos el dron. Pero sí, pudimos utilizar un caza porque teníamos que contrarrestar la amenaza y el riesgo para la población y para las infraestructuras. Así que fue una decisión acertada utilizar estos cazas con misiles, pero sí, también estamos buscando otras soluciones", señala.

Reconoce en cambio que quieren ser más eficientes en el uso de recursos, combinando componentes aéreos pero también terrestres contra los drones: "Estamos trabajando en ello para integrar otros ámbitos dentro de nuestra misión de defensa aérea, sin limitarnos únicamente al uso de cazas con misiles", dice.

Pese a que el actual sistema de misiles contra drones es lo más parecido a matar moscas a cañonazos, el jefe del Estado Mayor de la Defensa de Lituania, el contralmirante Giedrius Premeneckas, explica que, ahora mismo, el uso de aviones de combate para enfrentarse a los aparatos no tripulados es "la forma más segura de no causar daños colaterales, de no hacer daño a la población civil".

"Es costoso, pero creo que la vida de los civiles tiene mucho más valor, y lo tenemos en cuenta. Nos encontramos en una situación de paz. No es la situación que vive Ucrania en estos momentos. Pero (...) también hay formas de neutralizar los drones con métodos más económicos, y otros países están buscando esas alternativas", comenta.

En cualquier caso, la presión de Rusia sobre los cielos aliados ha motivado que la OTAN haya hecho evolucionar su tradicional policía aérea a una "defensa aérea" desde julio.

"No se trata solo de un cambio de nombre, sino de unas responsabilidades totalmente nuevas y de una ampliación de nuestras acciones para responder a la situación actual", señala Thomas.

Así, la policía aérea había sido concebida fundamentalmente para "vigilar los movimientos de los aviones rusos e identificar aquellos que volaban cerca de nuestro espacio aéreo", mientras que la "defensa" se ha adaptado ahora a un nivel de amenaza diferente: los "distintos tipos de drones que invaden nuestro espacio aéreo" sin olvidar que "la amenaza de los misiles también está presente".

 En plena tensión creciente entre los aliados y Rusia por incidentes como los antes citados, Moscú ha amenazado a la OTAN con usar todos los medios a su alcance, incluidas sus armas nucleares, si países occidentales intentan bloquear el enclave de Kaliningrado, situado entre Polonia y Lituania, a lo que los aliados han respondido hoy denunciando la retórica militar del Kremlin y reiterando que no suponen ningún riesgo para territorio ruso.

Para el comandante Antonio Mancebo, jefe del 151 escuadrón en el Ala 15, la OTAN siempre se está adaptando a las nuevas amenazas para "proporcionar la máxima seguridad a la población a la que servimos".

Mancebo está al frente del destacamento Ámbar en la base estonia de Amari, compuesto por un centenar de efectivos y cuatro cazas F18, que está a punto de concluir un mes de apoyo a la defensa aérea del Báltico.

"Ya no somos policía aérea, sino que hacemos el rol de defensa aérea en el Báltico y no solo en el Báltico, sino en todo el espacio aéreo del este de la OTAN", detalla.

La disponibilidad permanente que tienen estas unidades implica que, desde que reciben una alerta de posible amenaza, en un máximo de 15 minutos deben estar en el aire; las misiones más habituales suelen ser interceptaciones de aviones militares rusos que vuelan en el espacio aéreo internacional pero sin cumplir las normas de seguridad para la aviación civil, y que en ocasiones entran en el espacio aéreo aliado.

Pero Mancebo alerta de que, en los últimos meses, "está aumentando la amenaza de drones que no son de la Alianza, entran en su espacio aéreo y nuestro rol aquí es interceptarlos y destruirlos". EFE

(foto)(vídeo)(audio)