Lula afirma que la elevada deuda pública de Brasil no causa pánico

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Río de Janeiro, 27 sep (EFE).- El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó este domingo que la elevada deuda pública de Brasil, considerada como una de las mayores amenazas a la estabilidad fiscal, no es motivo de "pánico" debido a las grandes reservas internacionales con que cuenta el país.

En una entrevista este domingo a la red de televisión Bandeirantes, el líder progresista afirmó que la deuda pública preocupa porque "no es bueno deber más de lo que se recibe" y dijo que, en caso de ser reelegido el domingo, se esforzará por reducir el endeudamiento.

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Pero aclaró que la deuda no la "causa pánico" porque Brasil cuenta con cerca de 370.000 millones de dólares en reservas internacionales, un valor que, dijo, el país comenzó a acumular en 2005, en su primer mandato, ante la necesidad de contar con "un colchón de sustentación.

Según los datos del Banco Central, la deuda pública brasileña, que equivalía al 71 % del PIB cuando Lula asumió su tercer mandato, en 2023, llegó este año al equivalente al 83 % del PIB y, en las actuales circunstancias, puede llegar al 89 % del PIB en 2029.

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Lula se comprometió a adoptar medidas para reducir la deuda, pero aclaró que lo hará sin reducir los gastos públicos que considera necesarios y que crecieron en su actual mandato.

"Vamos a reducir esa deuda pública pero conscientes que hay gastos necesarios. Vamos a seguir ayudando a los más pobres, vamos a seguir aumentando el salario mínimo por encima de la inflación y vamos a seguir reajustando los gastos que hay que reajustar", afirmó.

El líder progresista afirmó que, pese al aumento de los gastos y a tres años de déficit, Brasil terminará 2026 con un superávit primario en sus cuentas públicas equivalente al 0,1 % del PIB.

Pese a ser considerado la referencia en Brasil, el resultado primario no tiene en cuenta los gastos con intereses generados por la deuda ni con otras obligaciones. Teniendo en cuenta estos gastos, Brasil acumuló en los últimos doce meses hasta julio un déficit fiscal equivalente al 9,34 % do PIB.

"Tengo compromiso con las cuentas públicas. Fui único presidente de este país y el único del G20 que conseguí hacer superávit primario en mis ocho años (de los dos primeros mandatos), pero asumí (en 2023) un país quebrado, con la máquina podrida y desmontada y tuvimos que reconstruirlo", dijo Lula, que lidera las encuestas de intención de voto para las elecciones del domingo pero está técnicamente empatado con el senador opositor Flávio Bolsonaro.

Agregó que, tras tres años reconstruyendo la economía, Brasil terminará el año con un superávit primario, que puede ser pequeño pero que demuestra que es posible ajustar las cuentas públicas con la inflación bajo control.

El líder progresista afirmó que la mejor forma de reducir la deuda es promoviendo un crecimiento económico y se quejó de que, antes de su regreso al poder, Brasil acumuló seis años sin crecimiento.

Aseguró que, en medio de la actual desaceleración de la economía brasileña, que debe crecer un 1,9 % este año tras haberse expandido un 3,4 % en 2024 y un 2,3 % en 2025, para volver a crecer es necesario que el Banco Central siga reduciendo las tasas de intereses, actualmente en el 13,75 % anual, uno de sus mayores niveles en veinte años. EFE