El presidente kazajo condecora a Rybakina por su triunfo en Estados Unidos y el número uno

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Astaná, 28 sep (EFE).- El presidente de Kazajistán, Kasim-Yomart Tokáyev, felicitó hoy personalmente a la tenista kazaja Elena Rybakina, por su triunfo en el Abierto de Estados Unidos, que le convirtió en número uno del mundo, y la condecoró con la orden Baris de tercer grado, una de las principales distinciones de la república centroasiática.

"Sus tres victorias en torneos Grand Slam quedarán en la historia del tenis para siempre. Supongo que no se detendrá con lo logrado y continuará adelante con su marcha triunfal", aseveró el mandatario kazajo durante un encuentro con la deportista, según informó el servicio de prensa de la Presidencia kazaja.

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Tokáyev celebró que, tras las victorias de Rybakina, los niños kazajos "se interesan por el tenis, se apuntan en masa a las clases de tenis, también quieren ser campeones".

"Usted es un ejemplo para nuestros niños, y eso es algo muy bueno. Nuestros niños deben acercarse al deporte, esto es muy importante para su futuro", añadió.

El mandatario valoró altamente las cualidades de la campeona tanto en la pista como en sus relaciones humanas, algo que consideró de gran importancia a la hora de representar a nivel internacional a Kazajistán como "un Estado desarrollado y civilizado que apoya al deporte, y en particular al tenis".

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La deportista agradeció al jefe de Estado por su apoyo personal y la gran atención que dedica al desarrollo del tenis en Kazajistán, además de aseverar que se siente honrada de poder representar a esta nación a nivel internacional.

Rybakina, moscovita nacionalizada kazaja, se impuso el pasado 11 de septiembre a la bielorrusa Aryna Sabalenka, que dejó el trono de número uno tras 99 semanas, para convertirse en la nueva reina del tenis.

Para la deportista kazaja, Nueva York se convirtió la guinda a una temporada más que exitosa que comenzó con el título en el Abierto de Australia, sumó Stuttgart por el camino y terminó con el asalto al número uno de la WTA, convirtiéndose en la trigésima mujer en la historia en alcanzar ese lugar.