Madrid, 10 sep (EFE).- Aunque las ciudades europeas son cada vez más verdes y menos propensas a absorber calor, la mortalidad relacionada con las altas temperaturas aumentó entre 2015 y 2024 respecto a la década 1991-2000, en especial en el sur de Europa (un 160,6 %), según un informe de Lancet Countdown Europe.
El estudio, que analiza 28 indicadores de cambio climático y salud en más de 850 ciudades europeas, concluye que los avances en adaptación no están siendo suficientes para hacer frente a unos riesgos climáticos crecientes.
PUBLICIDAD
Europa es el continente que más rápido se calienta debido principalmente al efecto de isla de calor urbana, fenómeno que provoca que las temperaturas sean superiores a las zonas rurales próximas, situación que se agravará a medida que aumenten las temperaturas y la frecuencia de olas de calor.
El aumento de la mortalidad relacionada con el calor fue especialmente acusado en las ciudades del sur de Europa, donde creció un 160,6 % entre 2015 y 2024 y la década 1991-2000, mientras que el peligro de incendios forestales aumentó un 7 % entre 2003 y 2023.
PUBLICIDAD
Las ciudades del sur también registraron el mayor número de días en los que la temperatura urbana superó en más de 1,5 ºC a la de las zonas circundantes, al tiempo que las urbes de Europa occidental presentaron una intensidad media de isla de calor urbana de 0,66 ºC entre 2003 y 2020.
"Las olas de calor y los incendios forestales de este año no son catástrofes aisladas, sino síntomas de un clima que se está calentando y que aumenta las probabilidades de que se produzcan fenómenos extremos más frecuentes y peligrosos", afirma el investigador de Lancet Countdown Europe José Chen.
PUBLICIDAD
El calentamiento está modificando además las condiciones para la expansión de enfermedades infecciosas como el dengue, cuya idoneidad climática aumentó un 369,3 % en las ciudades europeas en el periodo 2015-2024 respecto al de 1982-2010.
A pesar de esta evolución, el informe destaca avances en la adaptación urbana, ya que en el 88 % de las ciudades analizadas se observó una reducción media de 0,7 ºC del efecto isla de calor en verano, asociado principalmente a la ampliación de los espacios verdes y a la reducción del albedo (la proporción de radiación solar que refleja -o repele- una superficie).
PUBLICIDAD
En las 850 ciudades estudiadas se llevó a cabo un total de 1.519 planes de acción de adaptación, centrados principalmente en la participación ciudadana, la construcción de infraestructura verde, la defensa contras las inundaciones y la restauración ecológica.
Estas medidas también generan beneficios para la salud, ya que el estudio identifica efectos positivos en 596 actuaciones de adaptación, principalmente relacionados con la mejora del bienestar mental y la calidad de vida.
No obstante, los investigadores advierten de que la capacidad de actuación de las ciudades no crece al mismo ritmo que los riesgos. Por ello, reclaman mayor inversión, coordinación entre administraciones e incorporar la salud a las políticas climáticas.
"Debemos aprovechar su ambición y garantizar que las ciudades cuenten con los medios necesarios para proteger la salud y el bienestar de las poblaciones de toda Europa", señala la codirectora de Lancet Countdown Europe, Cathryn Tonne.
El texto concluye asumiendo que, "aunque las medidas de adaptación y mitigación adoptadas van en aumento, también deben aumentar la escala y la rapidez de su implementación" para así lograr ciudades "más saludables y resilientes" al cambio climático en toda Europa.
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Enviado de Trump ganó 107 millones de dólares con firma de cripto que fundaron juntos
La coalición encabezada por Riad denuncia ataques con misiles de los hutíes contra tres ciudades saudíes
