La cinta brasileña 'London' invita en Venecia a mirar más allá de la discapacidad

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Venecia (Italia), 6 sep (EFE).- La película brasileña 'London', de Victor Di Marco y Márcio Picoli, ha irrumpido en Venecia como un llamamiento en contra de una mirada limitante sobre la discapacidad, invitando a ver más allá de las etiquetas.

El protagonista, London (Di Marco), trabaja como dominante en un club de fetichismo. Cuando un médico le ofrece la posibilidad de someterse a más pruebas para recibir un diagnóstico preciso sobre su discapacidad, se enfrenta al dilema de aceptarlo o no, ante la posibilidad de que poner nombre a su situación borre la identidad que ha luchado por construirse.

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"Queremos crear una historia que sitúe la discapacidad y a un personaje con discapacidad desde una posición de poder, como un personaje muy atractivo y sexual. Queremos crear un lenguaje para esta discapacidad que nunca hemos encontrado en ninguna película", explicó este domingo el protagonista en una entrevista con EFE.

Como actor "queer y con discapacidad", según añadió, nunca se había visto reflejado en otras historias en la gran pantalla "porque cuando pensamos en la discapacidad y en las personas con discapacidad, siempre se muestran desde una mirada muy violenta".

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'London' está en competición en la Semana Internacional de la Crítica, sección paralela de la 83 edición de la Mostra de Venecia, que se celebra del 2 al 12 de septiembre.

Según su protagonista y codirector, "no es una película sobre la discapacidad, sino una película contada desde la perspectiva de una persona con discapacidad. Todo el mundo tiene un cuerpo, así que puede identificarse con London. La discapacidad no es el centro de la historia, es una característica de London, pero no define quién es".

Para Picoli, la mayor dificultad fue convencer a todo el sistema implicado de que retratar a gente con discapacidad como lo hacen "es importante". Su protagonista, recalca, la "lucha contra esa etiqueta, contra ese diagnóstico. El reto está en cómo hacerlo en un momento y en una sociedad en que todo el mundo necesita una etiqueta. Es casi imposible vivir sin una".

Los directores son conscientes de la visibilidad que la presencia de la cinta en Venecia da al colectivo, pero no se erigen como representantes únicos del mismo.

"De alguna manera estamos representando, pero al mismo tiempo las comunidades queer y con discapacidad son diversas. Por eso, preferimos decir que queremos representar una forma de ver la discapacidad. Como dice Victor, ver la discapacidad como algo que puede ser bueno, que puede ser exitoso, que no tiene por qué ser el final de nada", apunta Picoli.

La realización del filme se alargó casi una década. El codirector reclama una apuesta pública para que la cinematografía brasileña pueda estar presente en el circuito internacional.

"Necesitamos estabilidad en nuestro país para poder seguir aquí y para que se hagan más películas", concluyó. "Si llega determinado tipo de Gobierno, tu cultura está bien. Si llega otro Gobierno, esa cultura muere, así que no hay continuidad". EFE

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