Condenados por alijar 200 kilos de cocaína de Brasil en un cargamento de pulpa de fruta congelada

Imagen ZHCB7GY2LFDWZFCCKL63RH466E
Guardar

La Audiencia Provincial de Almería ha condenado a cinco miembros de una red que se organizaron para introducir a través del puerto de Algeciras (Cádiz) y transportar hasta El Ejido (Almería) unos 200 kilos de cocaína procedentes de Brasil oculta en un cargamento de pulpa de graviola congelada.

El fallo, consultado por Europa Press y contra el que cabe recurso, impone una pena de ocho años de prisión y una multa de 19 millones de euros por un delito contra la salud pública al considerado como 'cabecilla' de la trama, que asumió el papel de "importador" a través de una empresa, toda vez que contó con la colaboración de otros socios.

PUBLICIDAD

En este sentido, el fallo también condena a penas de entre siete años y seis años y medio de cárcel a dos de los colaboradores, que se habrían encargado de recepcionar y extraer la droga en un almacén, así como penas de tres años y seis meses de prisión al dueño de las instalaciones y al transportista que condujo el camión con le mercancía.

La sentencia señala que el principal acusado se concertó con dos ciudadanos albaneses así como con otras personas que no lograron ser identificadas para introducir 200 kilos de cocaína procedente de Brasil en el territorio nacional a través de un cargamento de pulpa de graviola congelada, de forma que la operación tuviera apariencia de legalidad.

PUBLICIDAD

Para ello, y a través de una división de funciones y un plan preestablecido, el acusado se sirvió de una empresa de exportaciones constituida en 2022 y de la que era administrador único, pero que carecía de actividad comercial.

El acusado tramitó la importación de un contenedor de pulpa de graviola desde Brasil, para lo que abonó el precio del producto y de las gestiones aduaneras. De otro lado, los otros miembros de la organización en Brasil dispusieron lo necesario para que la pulpa de graviola congelada fuese almacenada en unos bidones que, para su transporte, quedaban protegidos por una estructura metálica en la que se ocultarían los paquetes de cocaína.

La carga se introdujo en un buque portacontenedores que zarpó desde Brasil con rumbo a Tánger (Marruecos), donde llegó el 1 de abril de 2024, de modo que permaneció en la zona de tránsito hasta que otro buque llevó la mercancía al Puerto de Algeciras (Cádiz) el 14 de abril de 2024.

No obstante, para entonces las unidades policiales españolas ya habían sido alertadas a través de Francia de la posible carga de estupefaciente, lo que hizo que se activaran los mecanismos para orquestar una entrega controlada y vigilada a través de la Fiscalía Antidroga de Algeciras.

El contenedor, que pasó temporalmente por las instalaciones de una empresa algecireña de servicios auxiliares, fue cargado finalmente el 3 de mayo de 2024 para su transporte en camión basándose en las instrucciones dadas por el principal acusado, ya fuera por sí mismo o a través de terceras personas.

El camión, con destino oficial a Barcelona, quedó precintado tras la carga. La resolución judicial señala al respecto la responsabilidad del transportista, quien el día anterior a acceder al porte había recibido una llamada para desplazar la carga hasta El Ejido (Almería) "siendo consciente de que podía estar transportando droga".

Los miembros de la organización también contactaron con el responsable de unas instalaciones hortofrutícolas para almacenar la carga "a fin de contar con un lugar idóneo para la extracción de la cocaína oculta en las jaulas metálicas" en las que iba contenida. El dueño del almacén aceptó el encargo "siendo consciente de que podía tratarse de droga" y "prestándose a almacenarla temporalmente".

Una vez pormenorizados todos los detalles del plan para recibir la carga, los cómplices del principal acusado se personaron en las instalaciones para recibir el camión y proceder a bajar los tanques, si bien en ese momento se produjo la intervención policial.

Los agentes se sirvieron de una radial para inspeccionar los 20 tanques de graviola, en cuyo interior hallaron las estructuras metálicas con diez paquetes con un kilo de cocaína cada uno. Las 19 estructuras metálicas restantes fueron trasladadas hasta la Comisaría Provincial de Málaga, donde extrajeron otros 190 paquetes similares. La cocaína, de una pureza de más del 80%, habría alcanzado un valor en el mercado ilícito superior a los 8,6 millones de euros.