París, 22 ago (EFE).- El primer ministro de Francia, Sébastien Lecornu, publicó este sábado una carta a los parlamentarios franceses para urgirles a aprobar un presupuesto para 2027 -año de presidenciales- si no quieren que las finanzas del país se degraden.
"Elegir esperar a la elección presidencial para aprobar un presupuesto para 2027 es elegir el desorden (…) Una subida de nuestros tipos de interés pesaría de forma duradera sobre el Estado y nuestra economía", advirtió Lecornu, cuyo gobierno necesita de apoyos de varias fuerzas políticas para sacar adelante las cuentas.
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Si el Parlamento no votase un presupuesto para el próximo ejercicio antes de que termine el año, la Constitución francesa contempla un dispositivo conocido como la 'ley especial' que permite que la Administración siga funcionando, pero con muchas limitaciones.
Sin embargo, el jefe de Gobierno advirtió de que esa "ley especial no es un presupuesto, solo una red de seguridad temporal".
"De prolongarse, paralizaría numerosos sectores como la defensa, la construcción, la agricultura o la investigación. Haría perder varios meses al próximo quinquenio y podría condenarlo antes incluso de que haya comenzado", agregó.
Lecornu, quien lidera un gobierno que alía a miembros del partido del presidente francés, Emmanuel Macron, y a los conservadores, aseveró que el plan de presupuesto que pondrá encima de la mesa contará con "ahorros estructurales" que, puntualizó, "no serán recortes ciegos que dañen a los servicios públicos sin reformar".
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No obstante, el Ejecutivo tiene, en el papel, pocos aliados en la Asamblea Nacional.
La ultraderecha de Marine Le Pen y la izquierda radical de Jean-Luc Mélenchon, primer y tercer grupo en la Cámara Baja, han vetado al Gobierno. La opción más probable -y de la que ya se sirvió el Ejecutivo para aprobar las cuentas de este año- es al menos una abstención del Partido Socialista (PS), cuarto grupo en número de diputados.
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La perspectiva de no contar con las cuentas aprobadas es delicada, porque 2027 es un año electoral -las presidenciales están programadas para el 18 de abril y el 2 de mayo- y es más que probable que la ganadora o el ganador convoque inmediatamente comicios legislativos para conseguir una mayoría parlamentaria para gobernar.
Así, la volatilidad habitual en un periodo electoral se vería incrementada por el hecho de que el Estado estaría en buena parte privado de margen de maniobra presupuestario para reaccionar con carácter urgente a una crisis importante.
Además, según un reciente aviso del Ministerio de Hacienda, el déficit francés empeoraría, sin un presupuesto para 2027, en 0,5 puntos del producto interior bruto (PIB) "como mínimo", aunque "probablemente sería mucho más".
En 2025, Francia fue el segundo país de la zona euro con el déficit más elevado sólo por detrás de Bélgica, con un 5,1 % de su PIB.
El Gobierno actual se ha marcado como objetivo oficial reducirlo muy ligeramente en 2026, al 5 %, con vistas a que en el horizonte de 2029 se sitúe por debajo del 3 %, que era el límite que fijaba el Pacto de Estabilidad europeo. EFE
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