Pekín, 2 ago (EFE).- Las autoridades chinas elevaron este domingo a 25 los muertos y mantuvieron en 23 los heridos por la riada provocada hace una semana por lluvias torrenciales en una zona turística de la provincia noroccidental de Gansu, al tiempo que ordenaron una investigación oficial sobre el desastre.
La riada se produjo el pasado 26 de julio en la zona escénica de Shuangshimengou, en el distrito de Weiyuan, bajo la administración de la ciudad de Dingxi, después de que un episodio de lluvias intensas de corta duración desencadenara una crecida repentina que sorprendió a turistas y campistas.
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La Comisión Nacional para la Prevención, Reducción y Alivio de Desastres anunció que supervisará la investigación y evaluación del siniestro y requirió al Gobierno provincial de Gansu que esclarezca las causas del desastre y adopte medidas para reforzar la prevención y la respuesta ante este tipo de emergencias, informó hoy la agencia de noticias Xinhua.
Cuando se produjo la riada, las autoridades habían informado inicialmente de diez fallecidos y 23 heridos, mientras los equipos de rescate continuaban la búsqueda de desaparecidos y la atención a los afectados.
El accidente se produjo en plena temporada de lluvias en China, que este verano ha dejado decenas de muertos en distintos puntos del país por inundaciones, riadas y desprendimientos de tierra.
Las autoridades meteorológicas mantienen además alertas por precipitaciones intensas en varias regiones y han advertido de un elevado riesgo de deslizamientos e inundaciones en los próximos días. EFE