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El Ejército de Irak niega que haya pruebas de que los ataques contra Arabia Saudí se lanzaran desde suelo iraquí

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El Ejército de Irak ha asegurado este jueves que no hay pruebas de que los ataques contra Arabia Saudí se lanzaran desde su propio territorio y ha afirmado que el posterior bombardeo conjunto de Washington y Riad en suelo iraquí "está lejos de todas las normas internacionales" y los "principios de buena vecindad".

"El Gobierno ha emprendido una investigación en torno a las acusaciones formuladas por otras naciones sobre ataques lanzados desde territorio iraquí a pesar de nuestra firme convicción y absoluta confianza en nuestras fuerzas de seguridad y en nuestra versión oficial, la cual apunta a que no se ha producido ningún ataque de esa índole desde dentro", ha explicado el portavoz del comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Sabá al Numan.

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En este sentido, ha instado a los países a presentar pruebas y evidencias sobre las afirmaciones que apuntan a que los ataques se lanzaron desde territorio iraquí, tildando los bombardeos de Estados Unidos y Arabia Saudí contra las Fuerzas de Movilización Popular (FMP) de ataque "unilateral" e "injustificado".

"La ecuación es recíproca y mutua: no permitiremos agresiones contra los países vecinos ni aceptaremos agresiones contra territorio iraquí", ha señalado, agregando que ya hay en marcha "un plan de seguridad para abordar todas las vulnerabilidades, redistribuir las áreas de responsabilidad e intensificar las labores de Inteligencia", según ha recogido la agencia de noticias iraquí, INA.

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El primer ministro iraquí, Ali Al-Zaidi, evitó reconocer que los ataques contra los países vecinos se habían originado en territorio iraquí, si bien el Consejo de Seguridad Nacional anunció un plan "para asegurar el control del territorio, hacer frente a cualquier violación de la soberanía de Irak e impedir que cualquier actor utilice suelo iraquí para amenazar a los países vecinos".

Los ataques estadounidenses y saudíes golpearon instalaciones de unas milicias proiraníes que forman legalmente parte del Ejército iraquí, si bien no están fusionadas con el Ejército regular. En el bombardeo murieron una veintena de personas y otros treinta resultaron heridos, incluyendo cuatro miembros de la Guardia Revolucionaria.