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Condenan a 37 años a dirigente estudiantil de Birmania por protestar contra las elecciones

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Bangkok, 30 jul (EFE).- El dirigente estudiantil Ko Htet Myat Aung, de 24 años, ha sido condenado a 37 años de prisión en Birmania (Myanmar) por protestar contra las elecciones organizadas por la junta militar que tomó el poder con un golpe de Estado en 2021, informaron este jueves medios locales y activistas.

El portal independiente Mizzima, crítico con el Gobierno militar, explicó que el joven, junto a otros ocho detenidos, fueron condenados por un tribunal castrense bajo la polémica ley aprobada el pasado julio contra el boicot a las elecciones, que contempla hasta la pena de muerte en casos extremos.

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Por su parte, la Unión de Estudiantes de la Universidad de Yadanabon indicó en un comunicado que Ko Htet Myat Aung, quien presidió esa organización hasta 2023, fue condenado el lunes pasado, después de pasar siete meses y medio detenido y sin contacto con sus abogados o familiares.

El joven, reconocido por la oposición y organizaciones de derechos humanos como líder pacífico de las protestas en la región de Mandalay, fue arrestado el 14 de diciembre de 2025, dos semanas antes de que se celebrara la primera ronda de elecciones organizadas por la junta golpista.

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En total, la condena contempla 30 años de prisión por acciones contra las elecciones -en las que no participaron representantes del Gobierno depuesto en la asonada y que fueron señaladas de fraudulentas por Naciones Unidas- y siete más por terrorismo, un delito que los militares birmanos suelen imputar a sus críticos.

"Condenamos firmemente la imposición de este castigo injusto a manifestantes que pedían de forma pacífica democracia y libertad", subraya el escrito de la organización.

Según la Fundación Internacional para la Protección de los Defensores de los Derechos Humanos, Ko Htet Myat Aung ha sido sometido a una violencia extrema en prisión, donde oenegés estiman que hay más de 14.000 presos políticos.

El golpe militar terminó con una década de transición democrática y agudizó el conflicto en el que Birmania está inmerso desde hace décadas, con el surgimiento de guerrillas prodemocráticas que en ocasiones han unido fuerzas con grupos rebeldes de minorías étnicas y se disputan el control de territorios con el Ejército.

Entre diciembre y enero pasados, los militares celebraron unas elecciones tachadas de ilegítimas por buena parte de la comunidad internacional que terminaron con la predecible victoria de un partido vinculado al Ejército. EFE