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Burdeos pide parar avalancha de ayuda solidaria ciudadana tras el incendio de la Gironda

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Edgar Sapiña Manchado

Burdeos (Francia), 29 jul (EFE).- El Ayuntamiento de Burdeos pidió este miércoles a la ciudadanía suspender los donativos y la ayuda de voluntarios ante la avalancha de solidaridad con las más de 200.000 personas afectadas por el gran incendio de la región de la Gironda, al suroeste de Francia, donde han ardido 42.000 hectáreas en una semana sin causar víctimas mortales.

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"Recibimos ayuda de toda Francia. Las donaciones sobrepasan nuestras expectativas", expresó en un comunicado el alcalde de Burdeos, Thomas Cazenave, que agradeció a ciudadanos, asociaciones, empresarios y alcaldes "su apoyo excepcional".

El Parque de Exposiciones de Burdeos se ha convertido en el centro de emergencia para acoger a los más de 220.000 evacuados que no tenían alternativa residencial por este fuego de grandes dimensiones y voracidad.

En este lugar se ve un constante ir y venir de personas que se prestan como voluntarias para ayudar en lo que sea necesario. De hecho, hasta 14.000 personas rellenaron un formulario electrónico para colaborar. Una capacidad que excede las necesidades actuales, según informaron el Ayuntamiento y la región metropolitana.

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Hay quien prepara la comida, otros que la sirven y algunos más que acompañan a mayores necesitados, un grupo importante entre los acogidos en este gran espacio. También se puede observar a niños que esperan regresar a casa, con la esperanza de que las llamas no se hayan llevado su hogar, mientras juegan en un espacio habilitado en este pabellón.

Asimismo hay animales de compañía, como perros y gatos, que disfrutan de un espacio propio y de comida.

Gendarmes y militares, además, velan por la seguridad de la zona para evitar robos en los vehículos aparcados por los evacuados en el aparcamiento de este recinto.

La noche del martes al miércoles 500 personas pernoctaron en este espacio, con capacidad para 10.000 camas, aunque apenas se han superado las 1.000 ocupaciones, pues la estrategia de la región de Burdeos es buscar alojamientos más adaptados a las necesidades de la ciudadanía que las camas de campaña dispuestas en este lugar.

Igual que ocurre con la comida o los voluntarios, hay una marea de solidaridad de particulares que ofrecen sus segundas residencias en la zona, así como de empresas que disponen de alojamientos turísticos y residencias de estudiantes vacías por el periodo de vacaciones escolares. Por el momento se han ofrecido cerca de 3.000 alojamientos, según cifras del Ayuntamiento de Burdeos.

"Hay mucha solidaridad, aquí hemos formado un grupo de ocho personas que no nos conocíamos y pasamos el rato, nos contamos el día a día... Está muy bien, hay gente que está sola en su casa y aquí está acompañada", contó a EFE Yolande, de 76 años y evacuada junto a su marido, Claude, de 77, de Salaunes el pasado viernes por la tarde.

"Mira, te cuento una anécdota graciosa", comentó Claude: "El otro día me quejaba de que no había mantequilla y ahora ya tienen y me dije: aprovecha porque no habrá mucha", dijo entre risas, sorprendido por la capacidad de organización de centenares de voluntarios.

Su mujer reconoció que la espera y la incertidumbre se hacen largas y que, desde el momento en que se les permita volver a casa, lo harán, incluso si más tarde empeora la situación y los hacen evacuar de nuevo.

Por el momento los bomberos están controlando el fuego, que desde hace un par de jornadas no avanza más allá de las 42.000 hectáreas quemadas, aunque ha quedado a apenas 20 kilómetros de Burdeos, la novena ciudad de Francia por población.

La jornada de este miércoles resulta especialmente crítica por ser la que registrará las temperaturas máximas más elevadas en esta zona, según la agencia meteorológica Météo-France, al acercarse a los 40 grados.

"Estamos cansados pero nos tratan muy bien aquí, cuidan de nosotros", comentó Éliane Courbin, que sacaba una sonrisa al contar la cantidad de medios de todo el mundo que estos días se han interesado por conocer su historia y a cuyos familiares han visto en las televisiones de varios países. Por el momento, esta mujer confía en que su casa no se vea afectada por el incendio.

"Tengo miedo de que roben en mi casa", reconoció Alain Dufreix, residente de Saint-Médard-en-Jalles, una de las 20 localidades evacuadas por las autoridades. A pesar de que ha logrado ser realojado en un lugar más cómodo que el Parque de Exposiciones de Burdeos, este hombre no dudó en venir hasta aquí para charlar con otros afectados por el incendio y pasar un rato acompañado. EFE

(foto)(vídeo)