
Madrid espera a España campeona del mundo tras amanecer este lunes a medio gas, con las calles más despejadas de lo habitual y caras de sueño que confirman que se ha dormido poco en una noche en la que la selección conquistó su segunda estrella, dieciséis años después de aquel '¡Iniesta de mi vida!' en la prórroga de Sudáfrica.
Tras el pitido de final de partido, en el que 'La Roja' se impuso a Argentina gracias a un gol de Ferran Torres en el minuto 106, llegó la fiesta. En Cibeles, Gran Vía y plaza de España, los cánticos, las bengalas rojas, los tambores y los petardos se prolongaron hasta bien entrada la madrugada. Entre quienes acudieron al centro los hay que aseguran no haber visto nunca una concentración similar, "ni siquiera en una celebración del Real Madrid".
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Los festejos se saldaron con siete detenidos por distintos hechos, pero sin alteraciones graves del orden público, según la Delegación del Gobierno, que ha destacado el comportamiento de la mayoría de los asistentes y el trabajo de los servicios de seguridad y emergencias.
Ni siquiera la política municipal ha quedado al margen de este Mundial. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha colocado este lunes una segunda estrella en uno de los autobuses de la Empresa Municipal de Transportes dedicados a la selección y ha confesado que sufrió "una barbaridad" durante una final que ha definido como el partido de su vida.
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El PSOE madrileño vivió, por su parte, la final de sus primarias antes del inicio del partido. Las urnas para elegir candidata a la Alcaldía cerraron a las 19.30 horas y, alrededor de las 20.25 horas, Reyes Maroto conocía su victoria frente a Enma López, apenas unos minutos antes del comienzo del encuentro contra Argentina.
EN CIBELES SE TRABAJA A CONTRARRELOJ
Mientras parte de Madrid trata de recuperar las horas de sueño, en la plaza de Cibeles se trabaja a contrarreloj para tenerlo todo listo. Con restricciones al tráfico ya activadas, operarios y técnicos apuran los últimos detalles y las pruebas de sonido para recibir a 'La Roja' frente al Palacio de Cibeles.
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Algunos aficionados se detienen junto a las barreras en busca del mejor ángulo para una fotografía delante del escenario que dentro de unas horas recibirá a los nuevos campeones del mundo. El ambiente, a falta de varias horas para que arranque la celebración, es todavía tranquilo. Se escucha, eso sí, algún '¡Vamos España!'.
La fiesta se desarrollará entre las 18 y las 23 horas, con una previsión de más de 60.000 asistentes, según los cálculos más austeros del Ayuntamiento. Arde Bogotá pondrá banda sonora al encuentro antes de la llegada de los jugadores y el cuerpo técnico, prevista aproximadamente para las 21 horas.
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La gran ausente visible será, paradójicamente, la anfitriona. La diosa Cibeles permanece cubierta por una lona debido a los trabajos de restauración de la fuente. Cuando caiga la noche, se iluminará junto a las fuentes de Neptuno y la glorieta de Bilbao con los colores de la bandera española.
DE BARAJAS A CIBELES EN AUTOBÚS DESCUBIERTO
La expedición española tiene previsto aterrizar en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas sobre las 14.25 horas, procedente de Newark, antes de afrontar una tarde de recepciones institucionales y celebraciones con la afición.
Los campeones acudirán primero al Palacio de la Zarzuela, donde serán recibidos por los Reyes, y posteriormente se desplazarán al Palacio de la Moncloa para participar en el homenaje encabezado por el presidente del Gobierno.
El recorrido oficial comenzará alrededor de las 19 horas. Desde Zarzuela, la expedición llegará por la A-6 hasta Moncloa, punto en el que arrancará la rúa en autobús descubierto. Desde allí, la selección avanzará por la calle Princesa, Alberto Aguilera, Carranza, Sagasta y Génova.
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La comitiva continuará por Jorge Juan, Goya y Serrano, antes de alcanzar la plaza de la Independencia y la Puerta de Alcalá. El tramo final discurrirá por Alfonso XII hasta la calle Montalbán, junto al Palacio de Cibeles, donde los jugadores serán presentados ante la afición y mostrarán la Copa del Mundo.
'SOLD OUT' EN CAMISETAS, CON LA BLANCA COMO GRAN FAVORITA
El rojo y el amarillo han ido ganando terreno durante estas semanas desde la Puerta del Sol hasta la calle Mayor. Se ven camisetas de Lamine Yamal, Pedri o Ferran Torres, aunque también muchas en versión blanca, la gran triunfadora entre los aficionados, según coinciden los comerciantes del centro.
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Las camisetas de la selección se han convertido en uno de los productos más buscados de las últimas semanas, como prueba de ello son los 'sold out', con establecimientos que no han dejado de recibir llamadas para preguntar por ellas. Las tiendas de recuerdos tampoco han dado abasto estos días, con compradores españoles y turistas extranjeros buscando llevarse algún recuerdo del Mundial.
Quienes no encontraron camiseta antes de la final lo siguen intentando este lunes, con algo más de suerte y con precio rebajado: los modelos actuales serán los últimos en lucir únicamente la estrella conquistada en Sudáfrica antes de que las nuevas prendas incorporen sobre el escudo la segunda Copa del Mundo.
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Muchos otros aficionados se acercan a los escaparates buscando únicamente una bandera, una bufanda o un banderín con el que completar el 'look' antes de acudir a Cibeles. Las banderas se venden por unos seis euros y algunos comercios ofrecen banderines por cuatro como alternativa de última hora para arropar a 'La Roja'.
LAMINE YAMAL, TAMBIÉN AGOTADO EN VERSIÓN 'CAGANER'
La fiebre mundialista en la capital ha alcanzado incluso a la tradición catalana de los 'caganers'. En una tienda de la calle Mayor, las figuras de los futbolistas se alinean sobre una estantería con la camiseta roja de España y un precio de 25 euros.
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Están Andrés Iniesta, Nico Williams, Pedri, Pau Cubarsí, Dani Olmo o Fermín López, pero el favorito ya no aparece. El 'caganer' de Lamine Yamal está "agotadísimo", según cuenta a Europa Press la dependienta.
En la Puerta del Sol, hasta los personajes que habitualmente posan con los turistas se han sumado a la celebración luciendo la bandera española, mientras que el oso del monumento del Oso y el Madroño ha aparecido también envuelto en rojo y amarillo.
Por la capital todavía pasa algún coche con una bandera o una bufanda colgada de la noche anterior. Es el anticipo de la celebración que está por llegar esta tarde, con cientos de madrileños que se echarán a las calles, listos para recibir a una Selección que ha vuelto a hacer historia.