Quito, 16 jul (EFE).- El Ministerio ecuatoriano de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAG) y la Fundación Heifer Ecuador impulsan las Escuelas de Agroecología en el archipiélago de Galápagos, patrimonio de la humanidad, para reducir la dependencia de alimentos del continente.
Un reciente grupo de 25 productores de la isla Santa Cruz, la más poblada del archipiélago ecuatoriano, culminaron la Escuela de Agroecología, un proceso de formación que apuesta por una agricultura más eficiente, sostenible y en armonía con uno de los ecosistemas más frágiles del planeta.
PUBLICIDAD
Los 25 graduados representan el fortalecimiento de una agricultura "que evoluciona sin perder sus raíces", informó Heifer este jueves.
Anotó que se trata de productores que "demuestran que la productividad y la conservación son objetivos complementarios, que avanzan juntos cuando el conocimiento, la innovación y el respeto por la naturaleza se convierten en la principal semilla del desarrollo".
Durante cinco módulos teórico-prácticos desarrollados entre febrero y junio, los participantes fortalecieron sus conocimientos en manejo ecológico del suelo, elaboración de bioinsumos y tecnologías amigables con el ambiente.
Además, en agricultura protegida y buenas prácticas de manufactura, "que demuestra que la agroecología es una alternativa viable para producir más, con mayor calidad y respetando el archipiélago, declarado Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco, en 1978.
La Escuela de Agroecología, metodología desarrollada por Heifer Ecuador, se implementó de manera participativa mediante un proceso que integró formación técnica y práctica en campo.
Su propósito fue fortalecer las capacidades de los productores para adoptar sistemas agrícolas más resilientes, sostenibles y adecuados a las condiciones particulares del archipiélago, situado a unos mil kilómetros de las costas continentales ecuatorianas, y que tiene una alta dependencia de suministros desde el Ecuador continental.
PUBLICIDAD
Los nuevos graduados se integran al proceso iniciado con los 60 participantes de las Escuelas de Agroecología en las islas San Cristóbal e Isabela (la más grande del archipiélago), quienes ya avanzan hacia una producción más sostenible.
Como parte de este proceso, se implementaron cinco fincas demostrativas en cada isla, quince en total, concebidas como espacios vivos de aprendizaje, experimentación y validación técnica.
En estas fincas, los productores pueden observar en condiciones reales cómo funcionan las prácticas agroecológicas, adaptar su aplicación al suelo, al clima y a la disponibilidad de recursos de cada territorio, y generar evidencia concreta sobre sus resultados productivos, ambientales y económicos.
PUBLICIDAD
El fortalecimiento de capacidades, junto con el acceso a recursos, infraestructura y mercados, permite mejorar la eficiencia del trabajo agrícola y ampliar la oferta de productos frescos para la población de Galápagos.
"Este aporte contribuye a una alimentación más saludable, reduce la dependencia de alimentos provenientes del continente y disminuye la vulnerabilidad asociada a esa dependencia", indicó Heifer Ecuador, que impulsa por más de 30 años el desarrollo social, profesional y económico de comunidades rurales mediante la promoción de una agricultura sostenible, resiliente e inclusiva.
PUBLICIDAD
Por su alta biodiversidad, el archipiélago de Galápagos está considerado como un laboratorio natural que inspiró al científico británico Charles Darwin a desarrollar en el siglo XIX su teoría de la evolución y selección natural de las especies. EFE
Últimas Noticias
Comisión de DD.HH. hondureña pide investigar más de 8.500 asesinatos de mujeres desde 2002
Luis de la Fuente: "Tenemos que hacer nuestro juego, no entrar en provocaciones"
