Brasil expulsará a un ruso acusado de espionaje cuando cumpla su condena

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Río de Janeiro, 8 jul (EFE).- El Gobierno brasileño decidió expulsar del país al ciudadano ruso Sergey Vladimirovich Cherkasov, señalado por autoridades internacionales como presunto agente del servicio de inteligencia militar de Rusia (GRU), una vez concluya la condena de quince años que cumple en Brasil por el uso de documentos falsos.

La medida fue adoptada mediante una resolución publicada el lunes por el Ministerio de Justicia en el Diario Oficial, que tan solo trascendió este miércoles, y establece además la prohibición de que Cherkasov vuelva a ingresar a territorio brasileño durante los próximos 30 años.

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La expulsión solo podrá ejecutarse cuando el ruso termine de cumplir su pena o si la Justicia autoriza su liberación anticipada.

Cherkasov permanece recluido en la Penitenciaría Federal de Brasilia desde finales de 2022, cuando fue detenido al regresar deportado desde Países Bajos.

La decisión constituye un procedimiento administrativo distinto al proceso de extradición solicitado por Rusia, que sigue pendiente de la decisión final del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.

La resolución tampoco precisa a qué país será enviado el ciudadano ruso cuando abandone Brasil.

El caso adquirió repercusión internacional después de que las autoridades neerlandesas impidieran en abril de 2022 el ingreso de Cherkasov a Países Bajos, adonde había viajado con un pasaporte brasileño auténtico obtenido mediante una identidad falsa para incorporarse como becario al Tribunal Penal Internacional, con sede en La Haya.

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El ruso de 38 años fue deportado luego de que autoridades neerlandesas lo acusaran de intentar recoger informaciones sobre los procesos por crímenes de guerra para enviarlas a Moscú.

Según las investigaciones, el ruso ingresó en Brasil en 2010 con su pasaporte original y durante años construyó la identidad ficticia de Viktor Muller Ferreira, supuestamente nacido en la ciudad de Niterói, con la que obtuvo documentos brasileños auténticos, estudió en el extranjero y viajó por diferentes países.

Tras ser deportado por las autoridades neerlandesas, la Policía Federal brasileña lo arrestó al desembarcar en São Paulo y posteriormente fue condenado por el uso de documentos falsificados.

El año pasado, el Gobierno brasileño rechazó una solicitud de extradición presentada por Estados Unidos para juzgar a Cherkasov, mientras que el pedido formulado por Rusia fue autorizado por la justicia brasileña, aunque quedó condicionado a la conclusión de las investigaciones abiertas en el país y a la autorización del Poder Ejecutivo.

La investigación por presunto espionaje en territorio brasileño fue archivada posteriormente por el Ministerio Público Federal al considerar que no existían pruebas suficientes de que hubiera desarrollado actividades de inteligencia en Brasil, aunque el proceso por lavado de dinero continúa bajo investigación.

El FBI sostiene que Cherkasov utilizó durante una década su identidad brasileña para infiltrarse en diferentes países como parte de una operación de espionaje rusa.

Según la Fiscalía brasileña, el ruso utilizó su falso pasaporte para ingresar y salir de Brasil al menos 15 veces entre 2012 y 2022. EFE