
El ministro de Economía de Bolivia, José Gabriel Espinoza, ha celebrado este sábado que la aprobación del proyecto de ley de modificaciones al Presupuesto General del Estado (PGE) haya sido consensuada con la mayoría de la Asamblea, rompiendo así con veinte años de bloqueos políticos y ha afirmado que "las instituciones se fortalecen cuando el diálogo reemplaza a la imposición".
"Ayer no solo se aprobó el PGE Reformulado 2026. También dimos una señal importante sobre la forma en que queremos construir las decisiones económicas del país. Después de muchos años, la política fiscal volvió a debatirse en la Asamblea Legislativa. Hubo diferencias, argumentos y, finalmente, consensos", ha afirmado el mandatario en una publicación en sus redes sociales.
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El proyecto de ley ha sido aprobado tras algunas modificaciones y tras más de cinco horas de exposición técnica y seguidas de un largo e intenso debate, con el respaldo de más de dos tercios de los representantes del Congreso boliviano. La iniciativa fue remitida al Senado para su tramitación correspondiente.
"Las instituciones se fortalecen cuando el diálogo reemplaza la imposición y cuando el interés del país está por encima de las diferencias. La confianza también se construye así", ha remarcado el político, que se ha referido a que, después de casi dos décadas, se ha logrado estructurar y aprobar un presupuesto mediante el consenso y acuerdos explícitos entre diferentes bandos políticos.
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Espinoza ha explicado que las modificaciones al PGE permitirán "destinar mayores recursos a alcaldías y gobernaciones", además de "dirigir el ahorro generado" por la reducción del gasto corriente no esencial "a los sectores de salud, educación y seguridad".
El ministro, señalando a los pasados gobiernos de Bolivia, ha contrastado este proceso con la forma en que se aprobaron en anteriores gestiones y ha señalado que, en los últimos cinco años, "ni siquiera se presentaba y se aprobaba por decreto".
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De esta manera, ha considerado que el debate legislativo y el consenso alcanzado han representado un avance institucional, por lo que ha agradecido a las autoridades políticas el hecho de recuperar la institucionalidad del país, la cual "nunca debió haber perdido".
"Esto está marcando un hito fundamental, no solamente en el cambio de la gestión económica del país, sino también en la recuperación de la institucionalidad", ha agregado.
Bolivia se recupera de unos intensos meses después de que sindicatos decretasen una huelga indefinida seguida de bloqueos en carreteras por todo el país impulsado por asociaciones afines al expresidente Evo Morales, que pedían la dimisión del actual líder, Rodrigo Paz.
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Durante los momentos más críticos de la protesta se registraron más de un centenar de bloqueos repartidos en siete de los nueve departamentos que conforman Bolivia. Después de varios intentos fallidos por establecer un diálogo, finalmente cuando se cumplían 50 días de bloqueos la Central Obrera Boliviana (COB) y el Gobierno llegaron a un acuerdo.
Horas después de aquello, Paz decretó el estado de excepción para servirse de las Fuerzas Armadas para levantar estos bloqueos, que continuaban siendo liderados por las agrupaciones campesinas y los aliados de Morales, quien tres días después de la declaración de emergencia anunciaba "un cuarto intermedio" de los bloqueos.
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