Santander (España), 30 jun (EFE).- El telescopio Hubble, que tiene ya más de 30 años, se acerca al final de su vida útil si la NASA no lo remedia y decide enviar una misión para elevar su órbita y evitar que colisione con la atmósfera y se destruya, por lo que ha surgido una corriente internacional que pide su salvación.
Una de las premisas que impulsa este movimiento es que ningún otro telescopio ofrece actualmente las posibilidades del Hubble para estudiar luz ultravioleta y estrellas azules.
La revolución que implicó el Hubble para la astronomía fue "más grande de lo que ha supuesto el James Webb", indicó el investigador del Instituto de Física de Cantabria (IFCA-CISC-UC), en España, José María Diego.
Precisamente, Diego ha utilizado el James Webb en una investigación de un equipo internacional, liderado por el astrónomo Andrew Newman, de Carnegie Institution for Science, en Washington, en la que participan él y su compañera del IFCA Ana Acebrón.
En esa investigación se ha logrado medir la masa de un enorme agujero negro situado en una galaxia muy lejana, que se originó cuando el universo comenzaba a formarse. Y se espera que las imágenes captadas sirvan para contribuir a resolver la duda sobre cómo y a qué ritmo se expande el Universo.
PUBLICIDAD
En una entrevista con EFE, Diego señaló, pese a que sus últimos trabajos los ha realizado con el James Webb, que el telescopio Hubble a día de hoy sigue siendo un instrumento único.
"No tenemos ningún otro que sea comparable. Lamentablemente, el Hubble está en órbita alrededor de la Tierra, mientras que el James Webb está mucho más lejos, y poco a poco va cayendo", dijo este investigador.
Así, se estima que en 2030 va a llegar a un punto en el que el rozamiento con la parte exterior de la atmósfera va a ser tan grande que en unos meses caerá al mar "si no se hace nada".
PUBLICIDAD
Y ha surgido un esfuerzo internacional para convencer a la NASA y a la Administración de Estados Unidos para que se impulse una misión robótica con un satélite remoto que empuje al Hubble "hacia arriba unos cuantos kilómetros para que pueda durar unos 10 años más".
"En un año o así sabremos si esa misión se adopta. Hay que empezar a hacer camisetas de 'hay que salvar al Hubble' porque es un instrumento fabuloso", bromeó el investigador.
Diego es optimista porque "es algo que ya se ha hecho". "Se han salvado misiones comerciales con misiones robóticas, no es nuevo ni tremendamente caro", afirmó.
Y puso en valor el "enorme" retorno científico que tendría la ampliación de la vida del Hubble hasta el 2040. "Hay cosas que solo se pueden hacer con este telescopio a día de hoy", recalcó.
"Se supone que en el 2040 habrá un sucesor del Hubble. Pero vamos a estar ahí 10 años ciegos en ultravioleta y en la parte más azul del óptico. Yo soy optimista. Es algo que incluso de cara a la Administración de Estados Unidos, que le gusta mucho todo lo mediático, se está intentando", afirmó. EFE
PUBLICIDAD
(foto) (vídeo) (Audio)
Últimas Noticias
Air Europa reprograma su operativa con Venezuela a través de Valencia para mantener la conectividad

Wilson presenta la segunda edición del vestido de tenis diseñado junto a Marta Kostyuk

El Vintae Wine Fest lleva México a la Sonsierra

Bizkaia destina 100.000 euros de ayuda de emergencia humanitaria para Venezuela a través de Unicef
