Corea del Sur apuesta por incluir drones kamikazes para "modernizar" su Fuerza Aérea

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Las autoridades de Corea del Sur han anunciado este viernes que las Fuerzas Armadas del país tienen previsto integrar drones kamikaze 'K-Lucas' de fabricación estadounidense y bajo coste para reforzar su sistema de defensa ante las crecientes tensiones en la región, especialmente con Corea del Norte.

El ministro de Defensa, Ahn Gyu Back, ha indicado en una rueda de prensa que estos vehículos aéreos no tripulados serán utilizados permitirían realizar acciones de largo alcance en combate a un coste menos elevado que los actuales drones utilizados por el Ejército.

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El plan contempla acelerar los esfuerzos para desplegar este tipo de artefactos en el marco de la nueva política nacional para adaptarse al campo de batalla moderno, en el que el uso de drones está cada vez más extendido, tal y como ha recogido la agencia de noticias Yonhap.

"Se están desplegando drones de bajo coste en cantidades elevadas, lo que está transformando radicalmente la naturaleza de la guerra. Corea del Norte también continúa desarrollando sus capacidades aéreas con estos artefactos, lo que representa una creciente amenaza para nuestras Fuerzas Armadas, nuestra infraestructura crítica e instalaciones civiles", ha declarado.

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Un dron kamikaze es un vehículo aérea no tripulada diseñado para sobrevolar objetivos antes de provocar un impacto y destruirlos, ha explicado. El sistema Lucas se ha desarrollado mediante ingeniería inversa a partir de los drones iraníes 'Shahed-136', armamento clave utilizado en la ofensiva contra Irán y capaz de atacar objetivos fijos a grandes distancias.

Desde el comienzo de la invasión rusa de Ucrania, los drones se han convertido en un activo militar clave. Los países han reorientado sus estrategias militares hacia la producción masiva y asequible de drones para llevar a cabo ataques masivos sin agotar sus costosos y limitados misiles convencionales.

Para reforzar estas capacidades, las Fuerzas Armadas tienen previsto adquirir más de 20.000 de estos drones de bajo coste, entre los que se encuentran algunos modelos espía de corto alcance. Además, está previsto incluir labores de entrenamiento para unos 500.000 efectivos, que serán los encargados de manejar estos drones.