Primer ministro portugués y líder de ultraderecha se reúnen para negociar reforma laboral

Guardar
Google icon

Lisboa, 16 jun (EFE).- El primer ministro de Portugal, el conservador Luís Montenegro, se reunirá este martes con el líder del ultraderechista Chega, André Ventura, para abordar la reforma de la legislación laboral que impulsa el Ejecutivo luso y tratar de llegar a un acuerdo que asegure su viabilidad en el Parlamento, donde se debatirá este jueves.

Al respecto, Montenegro aseguró a los periodistas durante un evento en el distrito de Beja que hará "todo aquello que compete al Gobierno hacer para que el Parlamento no frustre este camino de afirmación de la economía portuguesa y un rendimiento que no debe verse frenado".

PUBLICIDAD

El primer ministro volvió a defender que se trata de una propuesta de legislación laboral "con mayor capacidad de convertir al país en competitivo y productivo".

Montenegro y Ventura ya se habían reunido anteriormente para tratar de llegar a un acuerdo que viabilice la reforma laboral que el Gobierno impulsó hace casi un año y que estuvieron negociando con la concertación social (sindicatos, patronales y Ejecutivo) durante nueve meses sin llegar a un acuerdo.

PUBLICIDAD

Se trata de una propuesta ampliamente rechazada por los sindicatos y los partidos de izquierda, que ya han anunciado que votarán en contra una vez llegue al hemiciclo.

El Ejecutivo propone la creación de "un banco de horas" por acuerdo entre trabajador y empleador para ajustar la jornada laboral a las necesidades de ambos y una "mayor flexibilidad" en los contratos temporales, que se considera que permitirán volver a contratar temporalmente a jóvenes y desempleados de larga duración.

Las autoridades insisten en esta reforma porque Portugal tiene, según sus datos, "la segunda legislación laboral más rígida" de la OCDE y esto, según el Ejecutivo, influye negativamente en el desempleo joven, en la productividad y competitividad de las empresas y en la brecha salarial entre hombres y mujeres, entre otras razones.

Por su parte, los representantes de los trabajadores han convocado dos huelgas generales en los últimos seis meses para mostrar su rechazo -las primeras de este calibre en doce años- al considerar que supone un retroceso y que quitará derechos laborales ya que creen que desregula los horarios de trabajo, extiende los contratos precarios, facilita el despido y ataca los derechos de maternidad y paternidad. EFE