San Juan, 14 jun (EFE).- La gobernadora de Puerto Rico, Jenniffer González, anunció este domingo el inicio de una evaluación integral del superacueducto de la isla, tras las recientes averías detectadas que mantienen sin servicio de agua potable a más de 100.000 abonados.
"Debemos priorizar el mantenimiento de nuestro sistema de acueductos para evitar más vulnerabilidades por falta de revisión y mantenimiento por décadas", afirmó la gobernadora, que destacó que el objetivo es fortalecer la confiabilidad del sistema de agua potable.
González Colón explicó que el superacueducto ha funcionado bien por más de 25 años y constituye una de las principales fuentes de abastecimiento de agua potable para cientos de miles de ciudadanos, pero ahora "hay que revisar y atender sus necesidades con mantenimiento de ser necesario".
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La determinación surge como parte de las recomendaciones recibidas por el ingeniero Carlos Pesquera, quien argumentó que un sistema de esta complejidad e importancia estratégica, luego de aproximadamente 25 años de operación, requiere un examen integral de todos sus componentes principales.
Esto incluye la tubería principal, las juntas, las válvulas, los cruces de ríos y quebradas, los componentes electromecánicos y el sistema de protección catódica, mecanismo diseñado específicamente para prevenir la corrosión.
El ingeniero detalló que la evaluación, que requeriría entre seis y nueve meses, produciría un plan concreto de acciones correctivas con prioridades claras, estimados de costo y un programa de implementación.
Ayer, el presidente ejecutivo de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) de Puerto Rico, Luis Reinaldo González, informó que se detectó una tercera rotura en el superacueducto.
González indicó en un comunicado que, hasta que no completen la evaluación, no podrán determinar si será necesario extender el tiempo de reparación inicialmente estimado más allá del próximo lunes.
Este nuevo problema fue encontrado mientras personal técnico realizaba las labores de soldadura correspondientes a la reparación de la otra avería identificada en la línea de transmisión de 72 pulgadas del superacueducto.
Más de 100.000 clientes en los municipios de San Juan, Bayamón, Guaynabo, Gurabo, la zona turística de Isla Verde, Caguas, Juncos y Aguas Buenas experimentan interrupciones temporales en el servicio de agua potable.
Las autoridades están distribuyendo agua con camiones cisterna y han establecido oasis y baños portátiles para dar servicio a las comunidades afectadas.
La infraestructura de Puerto Rico sufre décadas de abandono, falta de inversión y escaso mantenimiento, lo que está provocando estas interrupciones del servicio de agua, que se suman a los frecuentes cortes de luz. EFE