Los Veintisiete apoyan ampliar el arancel climático a piezas de coches y electrodomésticos

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Luxemburgo, 12 jun (EFE).- Los gobiernos de la Unión Europea (UE) han respaldado este viernes la ampliación del arancel climático que aplica el bloque a las importaciones de productos con altas emisiones de CO2 para que el llamado CBAM se aplique a partir de 2028 también a productos como los componentes de vehículos o electrodomésticos.

Los ministros de Economía y Finanzas de los Veintisiete (Ecofin) han acordado su posición para negociar con el Parlamento Europeo (PE) este cambio legislativo que la Comisión Europea puso sobre la mesa en diciembre del año pasado con el objetivo de evitar la marcha de plantas industriales a países menos ambiciosos en materia climática.

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En concreto, ha salido adelante con el respaldo de una mayoría cualificada de países -entre ellos Alemania, Francia, Italia, España o Polonia- aunque se han abstenido otros Estados miembros como Rumanía, Eslovaquia, Malta y Estonia,

En un debate público entre los socios comunitarios, la secretaria del Tesoro de España, Paula Conthe, celebró que el texto pactado reduzca "al mínimo cualquier tipo de diferencia entre regiones ultraperiféricas", entre las que se encuentra Canarias, al tiempo que destacó que las derogaciones que incluye son "limitadas en el tiempo y para situaciones excepcionales".

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El llamado mecanismo de ajuste de carbono en frontera (CBAM, por sus siglas en inglés), entró en vigor el pasado 1 de enero tras dos años de aplicación transitoria en la únicamente se recopilaron datos de las importaciones de acero, cemento, aluminio, fertilizantes y electricidad, materias sobre las que actualmente se impone el arancel.

Pero el Ejecutivo comunitario propuso añadir a su ámbito de aplicación a un amplio abanico de productos que contienen una "elevada proporción" de acero o aluminio, entre los que se encuentran componentes de vehículos, electrodomésticos, maquinaria o equipos de construcción, entre otros.

La institución puso el ejemplo concreto de las lavadoras, que de media contienen un 60 % de acero, un 5 % de aluminio y un 5 % de cemento, así como las trenzas, cordajes y cables fabricados con más de un 95 % de acero inoxidable.

El objetivo de la medida es evitar que los fabricantes europeos de estos productos se vean en una situación de desventaja con respecto a los productores de terceros países o que incluso algunas plantas industriales abandonen la UE y se instalen en otras jurisdicciones con menos requisitos climáticos (la llamada fuga de carbono).

"La UE sigue comprometida con reducir las emisiones tanto en la UE como en el mundo. Reforzar el CBAM y cerrar las lagunas que permiten sortear nuestras normas es una parte clava para cumplir esta meta", destacó en un comunicado el ministro de Finanzas de Chipre, Makis Keravnos.

Por su parte, el comisario de Acción Climática, Wopke Hoekstra, ha tildado el acuerdo de "muy buenas noticias" porque significa que el bloque redobla sus esfuerzos para "evitar la fuga de carbono y garantizar igualdad de condiciones" para las empresas europeas, algo "muy importante" porque "la UE tiene un problema con esta cuestión".

Con este pacto, los Estados miembros están ya listos para negociar con la Eurocámara una vez los eurodiputados fijen su posición negociadora sobre la propuesta legislativa, algo previsto actualmente para otoño. EFE