El líder golpista birmano visitará China en plena campaña de reconocimiento internacional

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Pekín/Bangkok, 12 jun (EFE).- El líder golpista de Birmania, Min Aung Hlaing, visitará la próxima semana China invitado por el presidente, Xi Jinping, en medio de la pretendida transición política del régimen birmano, que en los últimos meses trata de recomponer su imagen internacional.

Min Aung Hlaing llegará al país vecino el lunes y permanecerá allí hasta el viernes, apunta un breve comunicado publicado por el Ministerio chino de Asuntos Exteriores, sin que hayan trascendido más detalles sobre la agenda.

"Por invitación del presidente Xi Jinping (...) Min Aung Hlaing realizará una visita de Estado a China del 15 al 19 de junio", apunta el texto.

Esta será la segunda visita de Estado -tras un reciente viaje a India- realizada por Min Aung Hlaing desde su investidura como presidente birmano en abril, después de unas elecciones sin oposición real celebradas entre el pasado diciembre y enero.

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Durante el viaje a India el líder golpista birmano mantuvo una reunión con el primer ministro indio, Narendra Modi, y participó en un foro empresarial Birmania-India en Delhi, entre otros actos.

Estas visitas son algo inusual y sugieren una cierta expansión de su reconocimiento externo, pues desde el golpe militar de febrero de 2021 apenas ha salido de Birmania, con viajes excepcionales a China -el primero en noviembre de 2024- y a otros países socios como Rusia y Bielorrusia, así como a la vecina Tailandia.

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China, país con el que Birmania comparte una frontera de más de 2.000 kilómetros, fue una de las pocas naciones que respaldó la celebración de las elecciones organizadas por el régimen militar y celebradas en un clima de represión en zonas dominadas por el Ejército, que resultaron en una amplia victoria para el partido vinculado al mando castrense.

Min Aung Hlaing era el jefe del Ejército cuando en 2021 encabezó la asonada que derrocó a la premio nobel de la Paz Aung San Suu Kyi y a su Gobierno, poniendo fin a una década de transición democrática y agravando la guerra civil que el país arrastra desde hace décadas.

Según anunció a finales de abril Min Aung Hlaing, Suu Kyi ha sido trasladada de prisión a arresto domiciliario, si bien ni su familia ni socios políticos conocen su paradero.

El levantamiento militar exacerbó la guerra de guerrillas que vive el país desde hace décadas, con más de 22.100 personas aún detenidas y más 8.000 muertos a manos de las fuerzas de seguridad, según datos de la Asociación birmana para la Asistencia de Prisioneros Políticos. EFE