París, 11 jun (EFE).- El presidente francés, Emmanuel Macron, defendió este miércoles la necesidad de una mayor "sincronización y coordinación" mundial, especialmente "entre Europa, China y Estados Unidos", para corregir los desequilibrios globales que amenazan el crecimiento económico y la estabilidad financiera internacional.
"Abordar los desequilibrios globales es una responsabilidad compartida, tanto de las economías con superávit como de las economías con déficit, y especialmente la sincronización y coordinación entre Europa, China y Estados Unidos del enfoque adecuado es absolutamente crítica", afirmó Macron en la apertura de la bautizada como 'Cumbre Mundial de Convergencia para el Crecimiento'.
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El objetivo de esta cumbre por videoconferencia que reúne a los países del G7 y a los socios invitados a su próxima reunión en Evian (Brasil, Corea del Sur, Egipto, India y Kenia), así como a China y al FMI, debe ser "volver a situar la economía mundial en una senda de crecimiento más sólida" mediante "políticas nacionales adecuadas y una cooperación internacional eficaz".
El presidente francés advirtió de que los desequilibrios económicos globales se han ampliado "considerablemente" en los últimos años hasta alcanzar niveles "que no se veían desde la crisis financiera internacional de 2007-2008", una situación que se está viendo "incrementada" además "por la actual situación geopolítica".
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"Algunos de los desafíos a los que nos enfrentamos son manifestaciones de esos desequilibrios globales", señaló Macron, quien indicó que esta cuestión será uno de los temas centrales de debate tanto en la próxima cumbre del G7 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido, además de la Unión Europea que es miembro de facto) como en la del G20 de diciembre, que estará presidida por Estados Unidos, y donde estará China.
Según el presidente francés, en los últimos meses se han logrado avances "significativos" para alcanzar una comprensión común sobre aspectos clave relacionados con los desequilibrios y se está consolidando un consenso internacional en torno a varios principios.
En primer lugar, dijo, que los desequilibrios globales han sido persistentes y se han ampliado en los últimos años, poniendo en "peligro" el crecimiento económico y la estabilidad financiera.
En segundo lugar, que su corrección es una responsabilidad compartida tanto por las economías con superávit como por aquellas con déficit, con la necesaria colaboración estrecha de Europa, Estados Unidos y China.
En tercer lugar, que esa coordinación entre las principales economías es "esencial" para una corrección gradual y equilibrada de estos desequilibrios que favorecería un crecimiento estable y sostenible a largo plazo, en beneficio de todos.
"La coordinación es esencial y, si estos desequilibrios no se abordan mediante un enfoque coordinado entre las principales economías del mundo, corren el riesgo de corregirse de manera desordenada, provocando ajustes económicos y financieros abruptos", alertó Macron.
Y en cuarto lugar, según Macron, todos están de acuerdo en que abordar los desequilibrios globales es, ante todo, de interés para todas las economías nacionales.
"Un reequilibrio bien calibrado sería un motor de crecimiento estable y sostenible a largo plazo", señaló.
En este contexto, reivindicó el papel central del Fondo Monetario Internacional (FMI) en la supervisión de los desequilibrios globales, el asesoramiento en materia de políticas económicas y el seguimiento de los avances logrados.
Macron reconoció igualmente que Europa debe aumentar su productividad y reforzar la inversión para mejorar su competitividad y expresó su deseo de que las discusiones de este miércoles permitan avanzar hacia una mejor coordinación de las políticas económicas entre las principales potencias.
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"La principal cuestión es hasta dónde estamos dispuestos a llegar colectivamente para reequilibrar nuestros modelos de crecimiento y ofrecer estabilidad y prosperidad a nuestros ciudadanos", concluyó en vísperas de la cumbre del G7 que se celebrará del lunes al miércoles próximos en Évian (Francia), con la lucha contra los desequilibrios globales como uno de los ejes fundamentales del encuentro. EFE