La posible fusión de ONU Mujeres y UNFPA preocupa por el riesgo de diluir sus mandatos

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Laura de Grado

Madrid, 5 jun (EFE).- La posible fusión entre ONU Mujeres y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), una de las reformas que estudia la ONU en el marco de la iniciativa UN80, despierta preocupación entre gobiernos y organizaciones feministas por el riesgo de que se diluyan los mandatos específicos de ambas agencias en materia de igualdad de género y derechos sexuales y reproductivos.

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La propuesta, que llegaría en un contexto marcado por el avance de movimientos conservadores y antigénero, forma parte del proceso de revisión del sistema de Naciones Unidas puesto en marcha cuando se cumplen 80 años de la creación de la organización y que busca mejorar su eficacia y eficiencia, y actualmente está siendo estudiado por la Secretaría General.

Las dudas han llevado a nueve países (Bélgica, Brasil, Canadá, Nueva Zelanda, Corea del Sur, Polonia, España, Suecia y Uruguay) a trasladar formalmente sus reservas al secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ante una eventual integración de ambas entidades.

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Según la carta enviada, a la que tuvo acceso EFE, los países firmantes consideran que no existen pruebas suficientes de que la integración genere mejoras significativas en eficiencia o ahorro de costes y advierten de que podría debilitar competencias clave dentro de la arquitectura internacional de igualdad.

El ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, aseguró a EFE que España no aprecia beneficios claros en la posible integración y considera que ambas entidades desempeñan funciones suficientemente diferenciadas como para mantener estructuras independientes.

"Creemos que el mandato es suficientemente distinto y que hay que hacer avanzar ambos mandatos a la vez como para mantenerlos diferenciados", explicó el ministro.

Y añadió que “el contexto humanitario, las necesidades de las mujeres en ese contexto y todo lo que toca la igualdad de género son dos asuntos suficientemente importantes como para que tengan un organismo que los impulse”.

Albares confirmó además que España y otros países han solicitado una reunión con Guterres para conocer con más detalle los objetivos de la propuesta y trasladarle directamente sus inquietudes.

Las reservas expresadas por varios gobiernos coinciden con algunos de los riesgos identificados en la propia evaluación estratégica elaborada en el marco de la iniciativa UN80.

El informe advierte de que una eventual fusión debería garantizar la preservación de los mandatos de ambas agencias y señala que una reestructuración institucional podría abrir debates sobre la interpretación de compromisos internacionales ya consolidados en materia de igualdad de género y derechos de las mujeres.

También advierte de que una reforma de esta naturaleza podría generar incertidumbre entre los donantes y repercutir en la previsibilidad de la financiación de ambas entidades.

La preocupación ha llegado también a las conversaciones de la V Conferencia Ministerial de Política Exterior Feminista, que reunió a más de 700 representantes de gobiernos, organismos internacionales y sociedad civil en Madrid el 2 y 3 de junio.

En ese marco, España firmó nuevos acuerdos estratégicos con ONU Mujeres y con UNFPA para reforzar la cooperación en materia de igualdad de género y derechos sexuales y reproductivos.

La directora ejecutiva adjunta de UNFPA, Diene Keita, agradeció el apoyo español y destacó que el país mantiene un papel de liderazgo internacional en la defensa de los derechos humanos y de la salud sexual y reproductiva.

Keita evitó, en declaraciones a EFE, pronunciarse sobre la conveniencia de la fusión y recordó que la decisión corresponde exclusivamente a los Estados miembros.

No obstante, reconoció que existe una preocupación legítima sobre la preservación de los mandatos actuales.

"Los Estados miembros son muy claros. No quieren una dilución de mandatos", señaló Keita, quien insistió en que los derechos sexuales y reproductivos no pueden quedar relegados dentro de una estructura más amplia.

En términos similares se expresó la directora regional de ONU Mujeres para Europa y Asia Central, Belén Sanz Luque, quien subrayó a EFE que “cualquier reforma debe garantizar plenamente los mandatos” aprobados por la Asamblea General para ambas entidades.

Sanz recordó que el objetivo de la iniciativa UN80 es reforzar la eficacia del sistema multilateral y defendió que cualquier cambio debe servir para fortalecer la arquitectura internacional de igualdad y no para debilitarla.

"Tenemos que salvaguardar la institucionalidad de género, no solo en los países, sino también en el ámbito multilateral", señaló.

Las dudas sobre la viabilidad financiera de la operación también han sido recogidas en un análisis elaborado por el CUNY Sexual & Reproductive Justice Hub, que cuestiona que la fusión genere los ahorros previstos por la evaluación estratégica, estimados entre 32 y 38 millones de dólares anuales, y sostiene que no existen datos suficientes para verificar esa cifra. EFE

(foto) (vídeo)