Grupo A: República Checa llega con flor y de tapada al Mundial

Guardar
Google icon
Imagen HBYYF2ZMXZERJNUBWMJXJANLWY

La selección de la República Checa regresa este verano a una Copa del Mundo 20 años después en la cita que acogen Estados Unidos, México y Canadá, dentro de un Grupo A asequible para plantarse en los cruces y alargar el golpe de suerte de su clasificación para el torneo.

El cuadro checo quiere hacer bueno el billete de la repesca ganando en los penaltis a Irlanda y, también con los lanzamientos de once metros, a Dinamarca. La antigua Checoslovaquia, una selección que sí que hizo palmarés ganando la Eurocopa de 1976 o, antes, subcampeona del mundo en 1934, comparte camino en la fase inicial del torneo norteamericano con México, Corea del Sur y Sudáfrica.

PUBLICIDAD

Con agonía pero mayor explosión de júbilo por la consecución, Chequia volvió al Mundial 20 años después pese a atravesar también un momento delicado en el fútbol nacional, envuelto en una investigación con múltiples detenciones en una trama de apuestas y amaños. El veterano Miroslav Koubek, nombrado seleccionador a finales de 2025, llegó con la suerte de su lado.

La selección centroeuropea ha ganado orden y personalidad, gracias además al crecimiento personal de su columna vertebral, jugadores con experiencia en las mejores ligas europeas. Patrik Schick, máximo goleador de la EURO 2020, sigue siendo el referente ofensivo, pero además del delantero del Bayer Leverkusen, cuentan con Tomás Soucek para dar equilibrio a su centro del campo.

PUBLICIDAD

El del West Ham, descendido en la última jornada de Premier, tendrá que dejar a un lado esa herida para mantener los galones dentro de un vestuario checo donde también resaltan Ladislav Krejci, otro que perdió la categoría en el fútbol inglés con el Wolves; el joven delantero del Hoffenheim Adam Hlozek y el portero Matej Kovar, del PSV Eindhoven, héroe de los penaltis de la repesca.

PATRIK SCHICK ES EL DUEÑO DEL GOL

El gol checo sigue siendo cosa de Schick y en él vuelven a estar depositadas las esperanzas de una selección que fracasó en la Eurocopa de 2024, autor él del único tanto de su equipo, pero que llegó a cuartos en la de 2021 con cinco dianas del potente ariete del Leverkusen, máximo goleador entonces junto a Cristiano Ronaldo.

A sus 30 años, el de Praga firmó 16 goles esta campaña en la Bundesliga y la motivación del Mundial sin duda despertará sus mejores instintos en el área. Un luchador, como demostró tras el problema en el corazón que frustró su fichaje por la Juventus hace ya diez años, y como una República Checa que va de tapada, ya que sus compañeros del Grupo A esperaban de la repesca a Dinamarca.

KOUBEK CUMPLE Y QUIERE MÁS

El regreso de los checos al Mundial se torció de lo lindo desde la inesperada derrota contra Islas Feroe que provocó la destitución de Ivan Hasek. La opción de repesca no peligró ante Gibraltar y se aseguró con el interino Jaroslav Kostl, pero para ese vida o muerte se llamó a Miroslav Koubek, técnico de Praga de 74 años.

Tras terminar en 1982 su carrera como portero, como técnico acumulaba un largo historial en los banquillos, con tres etapas al frente del Victoria Plzen llegando lejos en competición europea, y un periodo al frente de la Sub-19 checa. El veterano entrenador llegó con un Mundial bajo el brazo y dio fe a su selección aportando orden táctico, experiencia y una fuerte personalidad.