El comisario de Defensa advierte de que la superioridad productiva de Rusia supone "una amenaza" para la UE

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El comisario europeo de Defensa, Andrius Kubilius, ha advertido de que la superioridad productiva de Rusia en armamento supone "una amenaza real" para la Unión Europea, y ha vuelto a alertar de que el aumento del gasto en defensa de los Estados miembro no se está traduciendo en un crecimiento proporcional de la producción.

Durante un coloquio en el Foro Europeo de Industria celebrado este miércoles en Bruselas, Kubilius ha cifrado la brecha de los Veintisiete con Moscú: Rusia produjo cerca de 1.200 misiles de crucero el año pasado, frente a los 250 fabricados por toda la UE, una diferencia que ha atribuido a los "problemas estructurales" de una industria de defensa europea fragmentada y sin mercado único.

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"La diferencia en capacidades de producción rusas respecto a nosotros es bastante amenazante", ha subrayado el comisario, quien ha señalado que el camino lo marca Ucrania, que empezó el año pasado a producir sus propios misiles de crucero, denominados Flamingo, y que va camino de producir este año unas 700 unidades, casi tres veces más que todo el bloque comunitario.

En este sentido, el comisario lituano ha lamentado que el incremento presupuestario de las capitales europeas no esté logrando los resultados deseados a corto plazo en la producción, y también ha advertido de los riesgos de una inyección masiva de capital sin una reforma estructural previa, como una mayor inflación y tiempos de espera, y que podrían convertirse en "un problema político".

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Kubilius ha apuntado a la fragmentación del mercado de defensa europeo como uno de los principales cuellos de botella. También ha citado datos de contratación de Alemania y en Francia, donde el 70% y el 80% de los contratos para armamento, respectivamente, se adjudican directamente a la industria nacional, lo que a su juicio impide el desarrollo de pequeñas empresas y startups del sector y perpetúa la influencia de los grandes contratistas sobre las propias doctrinas de defensa.

Para revertir esta situación, ha recordado la publicación a finales de mes de una propuesta para crear un mercado único de defensa, y ha abogado por equilibrar el enfoque nacional con una mayor coordinación europea, incluyendo la creación de un Consejo Europeo de Seguridad que permita superar el problema de la unanimidad en la toma de decisiones.

Por último, ha instado a los gobiernos europeos a transformar su industria y también su propia demanda, apostando por sistemas más ágiles y asequibles frente a la actual tendencia a adquirir armamento de alta tecnología, costoso y difícil de escalar.

"No estamos transformando nuestra demanda", ha advertido, poniendo como ejemplo el modelo ucraniano, donde la apuesta por tecnologías innovadoras y producción pragmática como la inversión en drones ha cambiado "por completo" la capacidad militar del país.