Bruselas replica a China que la relación comercial debe ser "recalibrada" tras amenazar Pekín con represalias

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La Comisión Europea ha repetido este lunes a China que la relación comercial entre las dos regiones debe ser "recalibrada" para garantizar un marco recíproco y justo para las empresas e intereses europeos, después de que Pekín haya amenazado con represalias contra los 27 si estos persisten en tomar medidas contra la sobreproducción industrial global y responder con aranceles a los subsidios ilegales a compañías chinas.

"Queremos que la relación comercial y de inversión entre la Unión Europea y China alcance su máximo potencial, que logre su beneficio mutuo. Pero para que esto suceda, como hemos dicho en repetidas ocasiones, debe reajustarse para ser más recíproca, más justa y estar mejor fundamentada", ha resumido en una rueda de prensa en Bruselas el portavoz comercial del Ejecutivo comunitario, Olof Gill.

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De este modo, siguen las tensiones entre Bruselas y Pekín después de que el Colegio de Comisarios del Ejecutivo que preside Ursula von der Leyen mantuviera el pasado viernes un "debate de orientación" sobre las relaciones con el gigante asiático y la estrategia a seguir, en un momento en el que varios países de la UE, incluidos Italia y Francia, reclaman más contramedidas contra la competencia desleal de los productores chinos; mientras que otros como Alemania, Países Bajos y España piden una estrategia más medida para no hacer peligrar inversiones.

El portavoz comunitario ha querido subrayar este lunes que el debate de los comisarios la pasada semana fue la oportunidad de tener una reflexión "en profundidad" y no el momento de tomar decisiones políticas ni acordar medidas concretas, aunque ha concedido que lo discutido servirá de base para otras discusiones a más alto nivel este mes, por ejemplo del G7 y en la cumbre de líderes de la UE que se celebrará en Bruselas los días 18 y 19.

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Gill ha insistido en que el compromiso de diálogo con Pekín sigue vigente porque es el modo en que la Unión Europea pide abordar asuntos que le "preocupan" para resolver las tensiones comerciales y avanzar hacia un marco de relaciones comerciales y de inversiones con China que aproveche "todo el potencial mutuo"; si bien ha insistido en que para que ello ocurra Bruselas cree necesario "recalibrar" las relaciones, para que "sean más recíprocas, justas y mejor fundamentadas".

Además, la portavoz jefe de la Comisión, Paula Pinho, ha añadido que China es para la Unión un "socio crítico" con el que se quiere mantener el diálogo y, para ello, ha añadido, será también "crucial" que la propia UE y los Estados que la forman se expresen "unidos, con una sola voz" y no en base a 27 posiciones distintas.

A la conclusión del debate del Colegio de Comisarios el viernes, desde Bruselas advirtieron de que las relaciones UE-China en su estado actual "no son sostenibles", por lo que es necesario responder desde la UE de manera "contundente y coherente", de cara a reorientar los lazos económicos con un país que la Unión sigue considerando "socio fundamental".

"El actual estado de las relaciones comerciales y de inversiones no es sostenible. Mientras los intereses económicos y de seguridad están cada vez más interligados, las dos dimensiones requerirán una respuesta más contundente y robusta", dijeron las fuentes comunitarias.

Entre los pulsos abiertos entre la UE y China está el marco para proteger la siderurgia europea frente a la sobreproducción global, cuya fuente principal son los productores chinos, y que permitirá a la UE reducir drásticamente el volumen de acero que puede entrar sin arancel al mercado común y elevar hasta el 50% los gravámenes para las importaciones que superen ese límite.

Pekín aseguró la semana pasada que negocia con los europeos una solución en el marco de la Organización Mundial del Comercio (OMC) para evitar estas restricciones, algo que Bruselas no ha llegado a confirmar aunque sí ha indicado que mantiene contactos con otros socios en el marco del organismo multilateral.

En vísperas del debate mantenido el viernes en Bruselas, el Gobierno chino ya avisó por voz de un portavoz del Ministerio económico de que cualquier "discriminación" que la Unión Europea imponga a las compañías o productos chinos encontrará como respuesta de Pekín "contramedidas para salvaguardar sus derechos e intereses legítimos".