Putin presiona a Armenia para que convoque cuanto antes referéndum sobre ingreso en la UE

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Astaná, 29 may (EFE).- El presidente ruso, Vladímir Putin, logró este viernes su objetivo de presionar a Armenia para que convoque cuanto antes un referéndum y elija el bando al que quiere vincular su futuro, el espacio postsoviético liderado por el Kremlin o la Unión Europea (UE).

Esa fue la principal conclusión de la cumbre de la Unión Económica Eurasiática (UEE) que reunió en la capital kazaja, Astaná, a los líderes de Rusia, Bielorrusia, Kazajistán y Kirguistán, y a un representante de la rebelde Armenia.

"Así empezó la crisis en Ucrania", advirtió Putin en rueda de prensa y pronosticó una caída del 14 % del PIB armenio por el encarecimiento del petróleo y el gas rusos.

Con la excusa de la cercanía de las elecciones, se ausentó el primer ministro armenio, Nikol Pashinián, quien buscará con el apoyo de Bruselas y Washington la reelección el próximo 7 de junio pese a la injerencia de Moscú, que financia a la oposición, según la prensa independiente.

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 Rusia busca aliados contra Armenia

Rusia había insistido desde hace días en abordar las tensiones con Armenia durante la reunión de Astaná. Putin logró que se sumaran a su causa el anfitrión, Kasim-Yomart Tokáyev; el líder kirguís, Sadir Zhapárov, y el bielorruso Alexandr Lukashenko.

"Compartimos la postura sobre la necesidad por parte de la República de Armenia de celebrar, posiblemente a corto plazo, de un referéndum sobre el ingreso en la UE o la permanencia en el seno de la Unión Económica Eurasiática", señala la declaración suscrita por esos líderes.

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Putin y sus colegas recordaron la ley sobre el 'Comienzo del proceso de ingreso en la UE' aprobada en 2025 por el primer ministro armenio, Nikol Pashinián, y la declaración conjunta emitida por Ereván y Bruselas el pasado 5 de mayo tras su primera cumbre bilateral.

En su opinión, dichas aspiraciones acarrean "riesgos notables para la seguridad económica" de los miembros de la Unión creada en 2015, por lo que en la reunión de diciembre en San Petersburgo se plantearán las consecuencias de que Armenia abandone el Tratado sobre la Unión.

El Kremlin admite que los estatutos de la organización no incluyen un mecanismo de expulsión, por lo que las autoridades rusas presionan a Armenia para que se decida, ahora que Rusia ha puesto su antagonismo con la UE al mismo nivel que la OTAN.

Putin, quien recordó hoy que la economía de la UEE creció mucho más rápido en los últimos años que la UE -11,4 % frente al 3 %-, propuso por primera vez la necesidad de una consulta popular el pasado 9 de mayo, cuando Pashinián no acudió al desfile militar en la plaza Roja.

"Sea cual sea la decisión (...) eso no estropeará nuestros vínculos políticos. Aquí se trata de cuestiones puramente económicas", insistió hoy.

A su vez, durante la campaña electoral Moscú introdujo sanciones económicas contra las importaciones de flores, verduras, vino, brandy y agua mineral de Armenia, al que también amenazaron con suspender el suministro de hidrocarburos.

 La UE y EE.UU. apoyan a Pashinián

El problema para Putin es que Pashinián, al igual que ocurre con Moldavia, no está solo. A principios de mes acogió la cumbre de la Comunidad Política Europea y esta semana recibió el respaldo a su reelección del presidente de EE.UU., Donald Trump.

La Casa Blanca no sólo ha arrebatado al Kremlin el papel de mediador en el Cáucaso Sur, sino que también le ganó la partida con el corredor TRIPP, que permitirá a Washington controlar una frontera estratégica con Irán y Turquía, supervisada ahora por guardias fronterizos rusos.

Pashinián lo dejó claro antes de la cumbre. Armenia necesita alternativas al Kremlin y renuncia al principio "una carretera, una tubería, un aliado", en alusión a Gazprom y Rosneft. Además, rompió un tabú al asegurar abiertamente que en la guerra con Ucrania, Armenia no es aliada de Rusia.

El Kremlin mantiene que Armenia ha duplicado su PIB desde que ingresara en la UEE, pero la paz con Azerbaiyán y la guerra en Ucrania han hecho que una unión liderada por Moscú deje de ser atractiva para muchos países.

Por ello, Armenia intenta ganar tiempo y diversificar sus fuentes de energía y su papel como nudo de transporte entre Asia Central y Europa, antes de que Moscú cierre la llave del gas y el grifo del crudo, y chantajee a Ereván con las tarifas energéticas.

Consciente de que la UE es un objetivo a largo plazo, el viceprimer ministro armenio, Mger Grigorián, confirmó en Astaná el compromiso de su país "con la cooperación mutuamente beneficiosa en el marco de la UEE, en aras de garantizar la estabilidad económica" y "la intención de seguir participando de buena fe en el trabajo de la Unión sobre la base del respeto mutuo y la asociación entre iguales".